¿Cómo se llama la segunda parte de Martín Fierro?

Martín Fierro: La Realidad en Metáforas Gauchas

01/01/2021

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La obra cumbre de la literatura argentina, el Martín Fierro de José Hernández, trasciende el mero relato de las vicisitudes de un gaucho en la pampa. Es un monumento lingüístico, un espejo de una época y una cultura, donde la realidad se moldea y se intensifica a través de un uso magistral de la metáfora y otras figuras retóricas. Más allá de su trama, la riqueza de su lenguaje reside en la capacidad de transformar experiencias complejas en imágenes vivas y palpables, arraigadas en el día a día del hombre de campo. Comprender estas metáforas es adentrarse en la cosmovisión del gaucho, en sus alegrías, sus penas y su inquebrantable espíritu.

¿Qué dice el primer canto del Martín Fierro?
Yo primero sembré trigo y después hice un corral, corté adobe pa un tapial, hice un quincho, corté paja... ¡La pucha, que se trabaja sin que le larguen ni un rial! Y es lo pior de aquel enriedo que si uno anda hinchando el lomo ya se le apean como plomo...
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La Voz del Gaucho: Un Espejo de la Realidad

José Hernández, al escribir el Martín Fierro, no solo buscaba narrar una historia, sino también dar voz a un sector social marginado y poco comprendido: el gaucho. En el prólogo de “La Vuelta de Martín Fierro”, el autor es explícito sobre su intención: “Un libro destinado a despertar la inteligencia y el amor a la lectura en una población casi primitiva… debe ajustarse estrictamente a los usos y costumbres de esos mismos lectores, rendir sus ideas e interpretar sus sentimientos en su mismo lenguaje, en sus frases más usuales, en su forma más general, aunque sea incorrecta; con sus imágenes de mayor relieve, y con sus giros más característicos”.

Esta declaración de principios es fundamental para entender la omnipresencia de las metáforas y los símiles en la obra. Hernández no solo transcribe el habla gaucha, sino que eleva su expresividad, utilizando las comparaciones y las personificaciones propias del habla popular para construir un universo poético. La incorrectitud gramatical, lejos de ser un defecto, se convierte en un vehículo de autenticidad, permitiendo que el poema se “identifique con ellos de una manera tan estrecha e íntima, que su lectura no sea sino una continuación natural de su existencia”. Así, el lenguaje figurado no es un adorno, sino una herramienta esencial para la conexión emocional y la transmisión de ideas complejas de forma accesible para su audiencia principal.

Metáforas del Sufrimiento y la Resistencia

La vida del gaucho, tal como la describe Martín Fierro, es una sucesión de penurias y desventuras. El primer canto del “El Gaucho Martín Fierro” nos introduce directamente en esta cruda existencia, donde el trabajo arduo apenas rinde frutos. Fierro lamenta: “Yo primero sembré trigo y después hice un corral, corté adobe pa un tapial, hice un quincho, corté paja… ¡La pucha, que se trabaja sin que le larguen ni un rial! Y es lo pior de aquel enriedo que si uno anda hinchando el lomo ya se le apean como plomo…”

Aquí, la expresión “se le apean como plomo” es un vívido símil que transmite la pesadez y la opresión de la explotación. No es solo que lo despojen de su trabajo, sino que lo hacen con la fuerza aplastante del plomo, dejando al gaucho sin escapatoria. El sufrimiento se personifica y se magnifica a través de imágenes potentes. En el canto 3 de “La Vuelta”, Fierro reflexiona sobre el mal y la desgracia:

  • “El mal es árbol que crece y que cortado retoña”: Una metáfora que describe la persistencia del mal, su capacidad de regenerarse y volver a causar daño, sin importar cuántas veces se intente erradicar.
  • “La tierra es madre de todos, pero también da ponzoña”: La tierra, fuente de vida y sustento, también es capaz de producir amargura y dolor, una dualidad amarga para quien depende de ella.
  • “La desgracia tiene hijo aunque ella no tiene madre”: Una personificación de la desgracia, sugiriendo que es una fuerza autónoma que engendra más infortunios, sin un origen claro o justificable.
  • “Porque el cardo ha de pinchar es que nace con espina”: Un símil que compara el destino ineludible del pobre con la naturaleza intrínseca del cardo. La espina, como la miseria, es parte de su esencia desde el nacimiento.
  • “El destino del pobre un continuo safarrancho, y pasa como el carancho”: El carancho, ave carroñera, se convierte en un símil de la vida errante y caótica del pobre, siempre al borde de la subsistencia, sin estabilidad.

Estas figuras retóricas no solo describen el sufrimiento, sino que lo hacen sentir, lo anclan en la experiencia del lector a través de elementos cotidianos y reconocibles de la naturaleza y la vida rural.

La Naturaleza como Gran Maestra y Fuente de Imágenes

Para el gaucho, la naturaleza no es solo un paisaje; es una escuela, una fuente de sustento y una constante metáfora de la existencia. Como bien señala Hernández en su prólogo, el gaucho “no aprende a cantar. Su único maestro es la espléndida naturaleza que en variados y majestuosos panoramas se extiende delante de sus ojos”. Esta profunda conexión se refleja en cómo los elementos naturales son utilizados para ilustrar emociones, situaciones y verdades universales.

Desde la imponente llanura hasta el más pequeño animal, todo en la naturaleza provee un punto de comparación para el gaucho. El viento pampero, que arrastra la arena, se convierte en la fuerza ineludible que lleva a los gauchos lejos de sus hogares, “como el pampero a la arena”. El álamo, a pesar de su altura y altivez, “gime costantemente”, enseñando que el sufrimiento no respeta la posición ni la fortaleza.

El canto 4 de “La Vuelta” describe cómo “todo vicho que camina va a parar al asador”, una cruda metáfora de la cadena alimenticia y la supervivencia, donde el cazador se vuelve diestro por necesidad. La sabiduría popular gaucha, que Hernández exalta, se expresa a menudo en versos octosílabos, llenos de “armonía, de sentimiento y de profunda intención”, reflejando una conexión intrínseca entre el hombre y su entorno natural.

Tabla Comparativa: Metáforas de la Naturaleza en Martín Fierro

Concepto ExpresadoImagen Metafórica/SímilSignificado Implícito
Explotación y opresión"se le apean como plomo"La pesadez y la fuerza destructiva de la injusticia.
Ineludibilidad del destino"el cardo ha de pinchar es que nace con espina"Las dificultades son inherentes a la condición del desfavorecido desde su origen.
Resiliencia del mal/sufrimiento"El mal es árbol que crece y que cortado retoña"La persistencia y capacidad de renovación de las adversidades.
Caos y precariedad del pobre"pasa como el carancho"Vida errante, subsistencia a través de la carroña (metafórico), sin estabilidad.
Sufrimiento universal"El álamo es más altivo y gime costantemente"Incluso lo fuerte y orgulloso experimenta dolor y lamento.
Sensación de inutilidad/abandono"andábamos con mi amigo como pan que no se vende"Sentirse despreciado, sin valor, estancado y sin propósito.

El Rol de la Guitarra y el Canto como Metáfora del Alma

El canto es el vehículo narrativo de Martín Fierro, y la guitarra (o vigüela) es su compañera inseparable, casi una extensión de su propia alma. Desde el inicio, Fierro pide “Atención pido al silencio y silencio a la atención, que voy en esta ocasión, si me ayuda la memoria, a mostrarles que a mi historia le faltaba lo mejor”. La memoria y el canto se entrelazan para dar vida a la verdad.

Fierro se concibe a sí mismo no solo como un cantor, sino como un “cantor opinando”, diferenciándose de aquellos que “no quieren opinar y se divierten cantando”. Su canto tiene un propósito, una intención moral y social. Esta idea se refuerza con la metáfora del “pincel”:

  • “Lo que pinta este pincel ni el tiempo lo ha de borrar”: El canto de Fierro es tan poderoso y veraz que su mensaje perdurará a través del tiempo, imborrable como una obra de arte. La voz es un pincel que deja una marca indeleble.
  • “El viejo como el horno por la boca se calienta”: Una comparación coloquial que describe la necesidad del viejo de hablar y expresarse, así como el horno necesita fuego para calentarse. Es una metáfora de la catarsis y la expresión vital.
  • “El pájaro cantor jamás se para a cantar en árbol que no da flor”: El artista necesita un ambiente propicio y receptivo para su arte. La falta de “flor” (receptividad, aprecio) impide el florecimiento del canto.

La guitarra, con su “cuerda tirante”, representa la tensión y la dedicación del cantor, que no afloja “mientras que la voz no pierda; si no se corta la cuerda o no cede la clavija”. Es una metáfora de la perseverancia y el compromiso con la verdad, incluso hasta el límite de la propia resistencia.

Metáforas de la Barbarie y la Civilización

“La Vuelta de Martín Fierro” profundiza en la relación entre el gaucho y el indígena, un tema cargado de la visión de la época. La descripción del indio está plagada de símiles animales, que lo caracterizan como una fuerza salvaje e irracional, reflejando el temor y el prejuicio de la sociedad “civilizada” hacia el “bárbaro”:

  • “Es guerra cruel la del indio porque viene como fiera”: La ferocidad del indio se compara directamente con la de una bestia salvaje, sin piedad ni reglas, solo la destrucción.
  • “Tiene la vista del águila, del león la temeridá”: Atributos animales que realzan su habilidad para la caza, su astucia y su bravura en el combate.
  • “Viven lo mesmo que el cerdo en esos toldos inmundos”: Un símil despectivo que subraya la falta de higiene y las condiciones de vida primitivas de los indígenas, desde la perspectiva del narrador.

Estas comparaciones, aunque hoy se consideren estigmatizantes, eran comunes en el discurso de la época y servían para justificar la dicotomía entre la “civilización” y la “barbarie”, un tema central en la Argentina del siglo XIX. Las metáforas no solo describen al otro, sino que también reflejan la visión y los valores de quien las enuncia.

Los Famosos Consejos: Sabiduría a Través de Metáforas

Uno de los momentos más célebres y trascendentales de “La Vuelta de Martín Fierro” son los consejos que el protagonista da a sus hijos y al hijo de Cruz antes de separarse. Estos consejos, destilados de la amarga experiencia de Fierro, son verdaderas máximas de sabiduría popular, a menudo encapsuladas en poderosas metáforas que las hacen memorables y aplicables a la vida.

La estrofa más conocida y citada de toda la obra es un claro ejemplo de esta sabiduría metafórica:

Los hermanos sean unidos
porque ésa es la ley primera,
tengan unión verdadera,
en cualquier tiempo que sea,
porque si entre ellos pelean
los devoran los de ajuera.

Aquí, la unión entre hermanos se presenta como una fortaleza inexpugnable. La imagen de “los devoran los de ajuera” es una metáfora vívida de cómo la desunión interna debilita y expone a los individuos a ser presa de fuerzas externas, ya sean sociales, políticas o económicas. Es una enseñanza universal sobre la importancia de la cohesión frente a la adversidad.

Los consejos de Fierro contrastan con los “inmorales” del Viejo Viscacha, que también utilizan un lenguaje directo y figurado para transmitir una filosofía de vida cínica y egoísta, pero igualmente arraigada en la experiencia de la supervivencia. Ambos conjuntos de consejos demuestran cómo el lenguaje figurado puede ser empleado para expresar tanto la virtud como la picardía, la moralidad como la amoralidad, siempre con una fuerza expresiva que resuena en el lector.

Preguntas Frecuentes sobre Martín Fierro y sus Metáforas

¿Qué dice el primer canto del Martín Fierro?

El primer canto de “El Gaucho Martín Fierro” sirve como una introducción a la voz del protagonista y a su situación de vida. Martín Fierro se presenta como un cantor que, a pesar de las adversidades y la falta de reconocimiento ("sin que le larguen ni un rial"), mantiene su amor por el canto y su voz como narrador. Describe la dura vida de trabajo en el campo, la explotación y la opresión que sufre el gaucho, a quien “se le apean como plomo”. Aclara que su canto es para decir la verdad, sin imitación, y que su intención es profunda, a pesar de la aparente simplicidad de su estilo. Es una declaración de principios sobre la autenticidad y el propósito de su relato.

¿Cómo se llama la segunda parte de Martín Fierro?

La segunda parte de la obra de José Hernández se titula “La Vuelta de Martín Fierro”. Fue publicada en 1879, siete años después de la primera parte, “El Gaucho Martín Fierro” (1872). Esta secuela presenta a un Martín Fierro más reflexivo y moderado, en contraste con el gaucho rebelde y “matrero” de la primera entrega, y expande la narrativa para incluir las historias de sus hijos y otros personajes, como el Viejo Viscacha y el hermano del gaucho negro.

¿Cómo termina la vuelta de Martín Fierro?

“La Vuelta de Martín Fierro” concluye con el reencuentro de Martín Fierro con sus dos hijos y el hijo de su amigo Cruz en una pulpería. Antes de este reencuentro, Fierro ha vivido en las tolderías indígenas, donde Cruz muere de viruela, y él rescata a una “Cautiva”. Uno de los puntos culminantes de esta segunda parte es la famosa “payada de contrapunto” entre Fierro y el hermano del gaucho negro que él había asesinado en la primera parte. Al final, Martín Fierro da una serie de consejos de vida a sus hijos y al hijo de Cruz, entre los que destaca la célebre estrofa sobre la unión fraternal: “Los hermanos sean unidos / porque ésa es la ley primera...”. Finalmente, los cuatro deciden cambiar sus nombres y separarse, siguiendo caminos diferentes, lo que simboliza el fin de una era para el gaucho y su integración (o dispersión) en la sociedad, dejando atrás su vida de “matrero”.

¿Por qué son importantes las metáforas en Martín Fierro?

Las metáforas y el lenguaje figurado son cruciales en Martín Fierro porque cumplen múltiples funciones esenciales. Primero, permiten a José Hernández plasmar la realidad del gaucho de una manera vívida y auténtica, utilizando el mismo lenguaje y las imágenes con las que su público objetivo estaba familiarizado. Esto facilita la identificación del lector con el personaje y sus vivencias. Segundo, las metáforas hacen que conceptos abstractos como el sufrimiento, la injusticia o la moralidad sean tangibles y comprensibles a través de comparaciones con la naturaleza, la vida cotidiana y los animales. Tercero, añaden profundidad poética y expresividad a la narrativa, elevando la historia de un gaucho a una obra de arte literaria que trasciende su contexto original. Finalmente, contribuyen a la memorabilidad y la transmisión oral de la obra, ya que las imágenes potentes son más fáciles de recordar y repetir, consolidando el Martín Fierro como un pilar de la cultura y la literatura argentina.

En síntesis, las metáforas en Martín Fierro no son meros adornos estilísticos, sino herramientas esenciales que le otorgan a la obra su profunda resonancia, su autenticidad y su perdurable impacto cultural. A través de ellas, José Hernández logró no solo contar la historia de un hombre, sino capturar el espíritu de una época y el alma de un pueblo, asegurando que su canto, como el pincel que pinta una imagen, “ni el tiempo lo ha de borrar”.

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