21/03/2020
Las organizaciones son entidades dinámicas que operan en entornos complejos y en constante evolución. Para comprender su funcionamiento, su capacidad de adaptación y su interacción con el medio, los académicos y profesionales han desarrollado diversas teorías organizacionales. Estas teorías no solo proporcionan un marco conceptual para analizar las estructuras y procesos internos de una empresa, sino que también ofrecen herramientas cruciales para la planeación estratégica y, más recientemente, para la integración de la responsabilidad socioambiental y la sostenibilidad como pilares fundamentales de su existencia y éxito a largo plazo.

Desde sus orígenes, el estudio de las organizaciones ha buscado descifrar los mecanismos que les permiten alcanzar sus objetivos, adaptarse a los desafíos y aprovechar las oportunidades. En la actualidad, esta comprensión se ha ampliado para incluir la imperativa de operar de manera consciente y responsable con el entorno natural y social. Este artículo explora las principales corrientes de las teorías organizacionales, su evolución y cómo se entrelazan con la creciente necesidad de adoptar un enfoque ecológico y sostenible en la gestión empresarial.
- Las Teorías Organizacionales: Un Marco para la Estrategia
- El Enfoque Ecológico en las Organizaciones
- Teorías y la Sostenibilidad Empresarial: Un Vínculo Esencial
- Corrientes Teóricas Clave y su Aporte Socioambiental
- Integración de Enfoques para una Gestión Ambiental Integral
- Preguntas Frecuentes sobre Teorías Organizacionales y Sostenibilidad
Las Teorías Organizacionales: Un Marco para la Estrategia
La teoría organizacional, en su esencia, se ubica en el corazón de la planeación estratégica como un modelo adaptativo. Según Mintzberg, Quinn y Voyer (1997), este enfoque permite a las empresas comprender su contexto y optimizar el uso de sus recursos. Este modelo se compone de elementos interconectados: el ambiente, la misión, el análisis de la situación y la proyección para la formulación de la estrategia. Cada uno de estos componentes es vital y debe ser conceptualizado y apropiado de manera específica para su aplicación efectiva.
La clave para una planeación estratégica exitosa reside en la apropiación interna de estos elementos. El ambiente se refiere a las condiciones externas a la empresa, que pueden ser tanto negativas (amenazas) como positivas (oportunidades) y a las que la organización debe responder. La misión representa el objetivo más elevado, la razón de ser de la empresa, que guía todas sus acciones. El análisis de la situación implica una revisión exhaustiva del entorno general, comúnmente realizada a través del método FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), que permite identificar los puntos fuertes y débiles internos, así como las contingencias externas. Finalmente, la proyección de la estrategia es el plan detallado para alcanzar las metas establecidas, adaptarse al ambiente y cumplir con la misión.
Las teorías organizacionales son herramientas poderosas que permiten a las empresas analizar sus fuerzas y debilidades internas, explicar los cambios en su entorno y determinar la mejor manera de capitalizar su ambiente. En el contexto actual, donde el impacto en los recursos naturales es una preocupación creciente y su uso es dinámico e incierto, estas teorías resaltan la necesidad de estrategias directas, incluso con un mínimo de intenciones predefinidas. Esto implica adoptar una posición o percepción clara del medio ambiente a lo largo del ciclo de vida de la empresa, asegurando que las acciones, intencionadas o no, no conduzcan a resultados subordinados o mal dirigidos. El medio ambiente, visto como un recurso natural, actúa como un puente vital que conecta el contexto interno con el externo, obligando a las empresas a establecer su grado de pertenencia o dominio sobre él. Como señaló Thompson (1967, citado por Mintzberg et al., 1997), el ambiente es el lugar donde se encuentran y concentran los recursos que la empresa utiliza, o donde lleva a cabo sus relaciones de mercado.
La elección y aplicación de una teoría organizacional de interpretación permite describir la naturaleza y tipología de la estructura y los procesos de una entidad. Esto facilita ubicar a la organización en su grado de desarrollo, entender su ambiente particular y su cultura organizacional. Esta cultura se entiende como un patrón de comportamiento y adaptación, formado por un conjunto de valores que construyen la identidad de la organización, estableciendo elementos de comunicación y consenso a través de una línea de gestión o dominio (Miranda Castillo, 2008).
El Enfoque Ecológico en las Organizaciones
Dentro del vasto campo de las teorías organizacionales, la escuela ecológica emerge con una orientación particular que se centra en el estudio de la cultura como una dimensión temporal. Su objetivo es desarrollar un enfoque abierto y adaptativo que promueva el avance en la atención de la responsabilidad socioambiental (Díaz Ortíz, 2013). La teoría ecológica concibe el criterio de adaptación, o teoría de la adaptación, como la capacidad de una organización para enfrentar y recibir las influencias del ambiente.
Esta perspectiva incorpora dos teorías fundamentales: la teoría de dependencia de los recursos y la teoría de contingencia estructural. La primera reconoce las tensiones que surgen de la necesidad de obtener recursos para la supervivencia de la organización. La segunda, por su parte, define la imperiosa necesidad de una flexibilidad estructural para enfrentar cambios estratégicos (Fernández Ziegler, 2009). Ambas teorías convergen en la teoría de sistemas adaptativos, la cual postula que las organizaciones son sistemas abiertos que interactúan con su entorno, ajustando sus estructuras y procesos para sobrevivir y prosperar.
Teorías y la Sostenibilidad Empresarial: Un Vínculo Esencial
La sostenibilidad se ha convertido en un concepto central en la gestión empresarial moderna. Implica la conjunción de conductas y disposiciones orientadas al cuidado de los recursos naturales y socioculturales en las esferas social, ambiental y económica, buscando un equilibrio soportable, viable y equitativo. Esta comprensión abarca factores físicos y programas de intervención, promoviendo una propuesta colectiva para el bienestar presente y futuro de la humanidad (Corral, 2010, citado por De la Rosa Leal, Vega Campos y Hernández García, 2018).
Dentro de las organizaciones, la adquisición de un sentido común de la sostenibilidad se materializa a través de la ecoeficiencia. Esta se concibe como una cultura ecológica amigable integrada en el ciclo de producción de bienes y servicios, con el objetivo de contribuir a la reducción de emisiones y fomentar la explotación racional de los recursos naturales. El Consejo Mundial de Negocios Sustentables (WBCSD: World Business Council for Sustainable Development, 1999) y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) han establecido aspectos operativos que enmarcan a las “empresas ambientales” (Long, 1995; Veleva y Ellenbecker, 2000), evidenciando la creciente relevancia de este enfoque.
Cuando se aborda el medio ambiente en las organizaciones, es crucial identificar su participación en el ciclo operativo de la actividad. Esto da lugar a diversas interpretaciones sobre su importancia, permitiendo detectar, desde la gestión, aspectos ambientales internos y comunitarios socioambientales. Si bien algunas organizaciones poseen la estructura necesaria para prestar atención al medio ambiente y aprovecharlo como una oportunidad (por ejemplo, para obtener fondos especiales o participar en proyectos ambientales con ventajas añadidas), es más común que esta atención se derive de la obligación de cumplir con disposiciones, reglamentos, normas y trámites ecológicos (De la Rosa, 2019).
Las teorías organizacionales con enfoque de sostenibilidad actúan como un mecanismo para introducir y explicar el pensamiento y el desarrollo de la administración en las organizaciones. Permiten entender cómo se apropian de los asuntos socioambientales en un proceso continuo de crecimiento y adaptación. La responsabilidad socioambiental se observa mediante un análisis organizacional e interorganizacional (Chiavenato, 2019) que identifica la interacción interna y comunitaria de la organización, así como su alcance y potencial. El enfoque teórico de la responsabilidad socioambiental puede ser contrastado y relacionado en un marco híbrido de teorías, adoptado para el estudio, alcance y responsabilidad de la gestión del medio ambiente, vista como una conducta administrativa que busca dar racionalidad operativa a la consecución de un beneficio que penetra de forma asimétrica en la economía y la sociedad (CEPAL, 2011).
Las teorías organizacionales, al ser la referencia del desarrollo de las mismas, de sus cambios y modificaciones, contienen el pensamiento histórico, la descripción, naturaleza y tipología de la administración en las entidades. De ahí la importancia de revisar la identificación y el tratamiento que dan a los asuntos socioambientales. Son varias las corrientes teóricas que pueden servir de marco de referencia para las variables socioambientales en las organizaciones, cada una integrando y aportando un enfoque relativo. En muchos momentos, las teorías interactúan entre sí para dar forma a la atención del riesgo ambiental, su detección y cuidado.
Corrientes Teóricas Clave y su Aporte Socioambiental
El camino de las teorías involucradas en la sostenibilidad a menudo comienza con la teoría ecológica organizacional, que tiene sus raíces en la teoría de la burocracia. Según Hannan y Freeman (1992), una estructura burocrática puede facilitar la incorporación de una cultura ecológica en las organizaciones. Esto se logra mediante la creación de unidades específicas para la gestión medioambiental y la implementación de un sistema de protección ambiental basado en el análisis del impacto ecológico. Este análisis permite identificar riesgos y contingencias, ajustando la estructura organizacional, realizando inversiones internas, generando información, redistribuyendo recursos y estableciendo acuerdos normativos internos.
Un enfoque contemporáneo propone combinar la teoría de sistemas con la teoría burocrática para abordar el sentido ambiental en las organizaciones. Esto tiene varias implicaciones: reconoce la interdependencia, las influencias internas y los cambios del entorno, y subraya que la organización no está aislada. En este punto, se une la teoría de contingencias, que establece que las condiciones ambientales para el logro de los objetivos no se rigen por reglas universales, generando un grado de incertidumbre que puede ser enfrentado por un liderazgo eficaz (Segredo, 2016).
Las teorías descriptivas, por su parte, consideran necesario ajustar los modelos burocrático y de sistemas, incluyendo la conducta efectiva de las personas en el proceso de toma de decisión. Esto se da en dos fases: 1) preparación basada en información; y 2) valoración del impacto de cada opción por decidir (Pérez, 2015). Se opina que se requieren decisiones y líderes funcionales que valoren el efecto interno contingente y comparen opciones de un modelo socioambiental o “ecológico” para la organización, resaltando la participación real del recurso humano.
Otro aspecto, conforme a las teorías estructuralistas, es el acceso al desarrollo tecnológico, partiendo de una heterogeneidad estructural y la asimetría de resultados en la producción (CEPAL, 2011). Esto conlleva a supervisar la incidencia en las actividades prioritarias de subsistencia de las organizaciones, la dimensión regional de innovación, las disparidades formativas y económicas de la fuerza de trabajo, y la línea de evolución económica del ciclo de la organización.
Por su lado, la teoría de recursos y capacidades establece que las ventajas competitivas de las organizaciones se obtienen por la calidad y cantidad de los factores endógenos. Esto implica que las organizaciones deben potenciar sus habilidades y establecer una estrategia corporativa basada en lo que mejor saben hacer para responder al mercado. Utilizan un plan de interacción entre la planta, el equipo, la aptitud del personal y el aprendizaje colectivo de rutinas y hábitos organizativos formales e informales (Grant, 1996, citado por Pulido, 2010; Suárez e Ibarra, 2002). En esta teoría, la estrategia empresarial depende de tres factores clave: la ventaja competitiva, la sostenibilidad de la misma y la habilidad de uso de sus recursos, competencias y aptitudes, con el mapeo de sus fortalezas y debilidades (Grant, 1991, 1996, citado por Suárez e Ibarra, 2002). En esta perspectiva, el medio ambiente y su efecto socioambiental se adaptan y controlan en la estructura solo si representan una ventaja competitiva para enfrentar a los competidores y, a la vez, generan un beneficio efectivo en el mercado.
Integración de Enfoques para una Gestión Ambiental Integral
Es observable que no se puede enmarcar el estudio y la atención del medio ambiente y sus efectos socioambientales en la organización en una sola teoría organizacional. Cada una atiende la interrelación y los elementos del funcionamiento de la variable socioambiental con dimensiones y presencia diferentes en el negocio. Las teorías interactúan entre ellas para ayudar a entender la forma y el estilo de atención del riesgo ambiental.
Para decidir el enfoque teórico más adecuado, se debe considerar el interés en tomar en cuenta los riesgos socioambientales y el impacto ambiental. Un manejo efectivo de estos aspectos se logra al obtener información de la gestión ambiental. En este sentido, sobresalen otros dos enfoques teóricos: la teoría de la legitimidad y la teoría de la gobernanza.
La teoría de la legitimidad establece que un sistema de información para el desarrollo sostenible se sustenta en la legalidad de la divulgación social de información medioambiental, dentro de los límites y las normas de la ciudadanía. Estos límites y normas cambian con el tiempo e interpretan la legitimidad como un sistema de valores de la entidad dentro de los valores del sistema social (Lindblom, 1994, citado por Mistry, Sharma y Low, 2014). Por su parte, la teoría de la gobernanza identifica las áreas de oportunidad y sus límites, donde, en un marco institucional y organizacional, los actores son los responsables de moldear el autogobierno, la cogobernanza y la gobernanza jerárquica en un contexto de interacción, acción y estructura que va más allá de lo administrativo, con una agenda de buena gobernanza que normativamente tiene entre sus lineamientos de acción la voz y la rendición de cuentas (Quintero, 2017). Una forma de concentración de la referencia teórica es la teoría de la gobernanza. Conforme a Apreda (2014), la transparencia está enmarcada en la gobernanza, de tal forma que los principios, reglas, procedimientos y buenas prácticas que definen el proceso informativo van de la mano con el manejo de compromisos y responsabilidades, siendo la gobernanza misma el resultado de una suma de teorías.
Existe también la teoría de la complejidad, utilizada en diversos estudios para entender el medio ambiente como un aspecto de comportamiento complejo que provoca efectos culturales, y que se aplica en ciencias exactas y naturales (González, 2009).
La ruta de desarrollo hacia un enfoque ecológico en las organizaciones se inicia con un proceso cultural de apropiación del concepto ecológico y su alcance. Esto conduce al diseño de una estrategia, al establecimiento de una estructura adecuada y, finalmente, a la integración del sistema socioambiental con el resto de la organización, dando como resultado un enfoque ecológico de la organización enmarcado en sus capacidades y su gobernanza.
A continuación, se presenta una tabla comparativa que resume el enfoque y las dimensiones de cada teoría en relación con la gestión socioambiental:
| Teoría Organizacional | Enfoque y Dimensiones Socioambientales |
|---|---|
| Teoría de la Ecología Organizacional (derivada de la Burocracia) | Establecimiento de puestos específicos y unidades para la gestión socioambiental. Implementación de sistemas de protección ambiental y análisis de impacto ecológico para identificar riesgos y contingencias. |
| Teoría de Sistemas | Integración sistémica de una cultura ecológica en un sistema de gestión ambiental. Reconocimiento de la interdependencia y las influencias del entorno, entendiendo la organización como un sistema abierto. |
| Teoría de las Contingencias | Liderazgo eficaz para controlar el grado de incertidumbre del riesgo ambiental. Adaptación de la estructura y procesos organizacionales a las condiciones ambientales cambiantes. |
| Teorías Descriptivas | Inclusión de la conducta efectiva de las personas en la toma de decisiones socioambientales. Necesidad de líderes funcionales que dirijan un modelo socioambiental interno y valoren el impacto contingente. |
| Teoría Estructuralista | Detección de actividades prioritarias con impacto ambiental y acceso a la innovación tecnológica para mitigar riesgos y mejorar la eficiencia ambiental. Análisis de heterogeneidad estructural. |
| Teoría de Recursos y Capacidades | El medio ambiente como ventaja competitiva y el acceso a la tecnología para gestionarlo. Potenciación de habilidades internas y uso de recursos para responder al mercado de forma sostenible. |
| Teoría de la Legitimidad | Sistema de información para el desarrollo sostenible basado en la divulgación social y legal de información medioambiental, alineando los valores de la entidad con los del sistema social. |
| Teoría de la Gobernanza | Identificación de áreas de oportunidad y límites en la gestión ambiental, donde los actores moldean el autogobierno y la cogobernanza. Transparencia, rendición de cuentas y buenas prácticas en la gestión de compromisos socioambientales. |
| Teoría de la Complejidad | Entender el medio ambiente como un aspecto de comportamiento complejo que provoca efectos culturales, requiriendo enfoques multidisciplinarios para su análisis y gestión. |
Esta tabla reúne los elementos que, dentro de la organización, crean el ambiente propicio para establecer un sistema de gestión ambiental que contemple la estrategia operativa completa y, a su vez, el nivel de desarrollo de la variable socioambiental de sostenibilidad en la organización.
Preguntas Frecuentes sobre Teorías Organizacionales y Sostenibilidad
- ¿Por qué son importantes las teorías organizacionales para las empresas de hoy?
- Las teorías organizacionales son fundamentales porque proporcionan marcos para entender la estructura, el comportamiento y la adaptación de las empresas. Permiten a los líderes y gerentes analizar su entorno, formular estrategias efectivas, optimizar recursos y, crucialmente en la actualidad, integrar la responsabilidad social y ambiental en su modelo de negocio, asegurando su relevancia y supervivencia a largo plazo.
- ¿Cómo se relaciona la planeación estratégica con las teorías organizacionales?
- La planeación estratégica es la aplicación práctica de muchas teorías organizacionales. Al utilizar conceptos como el análisis FODA, la identificación de la misión y la visión, y la comprensión del ambiente externo e interno (como propone Mintzberg), las teorías proporcionan el lente a través del cual una organización define su dirección, asigna recursos y se adapta para alcanzar sus objetivos. Son la base conceptual sobre la cual se construye una estrategia sólida.
- ¿Qué papel juega la sostenibilidad en las teorías organizacionales modernas?
- La sostenibilidad ha emergido como un factor transformador. Las teorías organizacionales modernas la integran como un elemento central, no solo como una obligación, sino como una fuente de ventaja competitiva. Conceptos como la cultura ecológica, la ecoeficiencia y la responsabilidad socioambiental se incorporan en la estrategia, la estructura y los sistemas de gestión, impulsando a las organizaciones a operar de manera más consciente y a generar valor compartido para la sociedad y el medio ambiente.
- ¿Pueden las organizaciones usar varias teorías a la vez?
- Absolutamente. De hecho, el texto sugiere que las teorías organizacionales a menudo interactúan y se combinan en enfoques híbridos. Dada la complejidad del entorno empresarial y los desafíos socioambientales, una organización puede beneficiarse de integrar perspectivas de la teoría de sistemas, la teoría de contingencias, la teoría de recursos y capacidades, y la teoría de la gobernanza, entre otras, para desarrollar una estrategia holística y adaptable que aborde múltiples dimensiones de su funcionamiento y su impacto.
- ¿Cuál es el beneficio de adoptar un enfoque ecológico en una organización?
- Adoptar un enfoque ecológico ofrece múltiples beneficios, incluyendo la reducción de costos operativos a través de la ecoeficiencia, el cumplimiento normativo, la mejora de la reputación y la imagen de marca, el acceso a nuevos mercados y fuentes de financiamiento, y la atracción y retención de talento. Además, fomenta la innovación y puede generar una ventaja competitiva sostenible al diferenciar a la empresa en el mercado y satisfacer las crecientes demandas de los consumidores y stakeholders por prácticas empresariales responsables.
En conclusión, las teorías organizacionales no son meros constructos académicos; son herramientas vivas que guían a las empresas en su camino hacia la eficiencia, la adaptación y, cada vez más, la sostenibilidad. Desde la burocracia hasta la gobernanza y la complejidad, cada enfoque ofrece una lente única a través de la cual se puede comprender y gestionar la intrincada relación entre la organización y su entorno. La integración de estas perspectivas permite a las empresas no solo sobrevivir, sino prosperar de manera responsable, contribuyendo al bienestar colectivo y a la preservación de los recursos para las futuras generaciones.
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