23/11/2022
Desde el momento en que nacemos, nuestro cerebro comienza a mapear el mundo en función de relaciones espaciales: arriba y abajo, dentro y fuera, adelante y atrás. Sorprendentemente, estas percepciones físicas no solo nos ayudan a navegar el entorno, sino que también se convierten en las herramientas fundamentales para comprender conceptos abstractos y complejos. Este fenómeno es lo que conocemos como metáforas orientacionales, una categoría crucial de metáforas conceptuales que revelan cómo el espacio físico se convierte en un marco para dar sentido a nuestras experiencias más intangibles.

Las metáforas orientacionales son un pilar en la teoría de la metáfora conceptual propuesta por los lingüistas George Lakoff y Mark Johnson en su influyente obra “Metaphors We Live By” (1980). A diferencia de las metáforas estructurales (que permiten estructurar un concepto en términos de otro, como “una discusión es una guerra”) o las metáforas ontológicas (que nos permiten ver experiencias no físicas como entidades o sustancias, como “la mente es una máquina”), las metáforas orientacionales se centran en relaciones espaciales para organizar un sistema completo de conceptos entre sí. No se trata de que existan múltiples 'arriba', sino de que la verticalidad se manifiesta de diversas formas en nuestra experiencia, dando origen a distintas metáforas.
- ¿Qué son las Metáforas Orientacionales?
- Tabla Comparativa: ARRIBA vs. ABAJO en Metáforas Orientacionales
- Preguntas Frecuentes sobre las Metáforas Orientacionales
- ¿Son las metáforas orientacionales universales en todas las culturas?
- ¿Cómo se diferencian las metáforas orientacionales de otras metáforas conceptuales?
- ¿Pueden cambiar las asociaciones de 'arriba' y 'abajo' en una cultura?
- ¿Por qué son importantes las metáforas orientacionales para el lenguaje y el pensamiento?
- Conclusión
¿Qué son las Metáforas Orientacionales?
En su esencia, una metáfora orientacional es una figura retórica que utiliza relaciones espaciales (como ARRIBA-ABAJO, ADENTRO-AFUERA, ENCENDIDO-APAGADO, FRENTE-ATRÁS) para describir o comprender ideas abstractas. Estas metáforas son omnipresentes en nuestro lenguaje cotidiano y, a menudo, pasan desapercibidas debido a su arraigo profundo en nuestro pensamiento. Lo más característico es cómo suelen vincular las direcciones ascendentes con connotaciones positivas y las descendentes con connotaciones negativas, reflejando una polaridad inherente en nuestra percepción del mundo.
Consideremos el par más común: ARRIBA y ABAJO. La mayoría de los conceptos que asociamos con una orientación 'hacia arriba' conllevan una evaluación positiva, mientras que sus opuestos, que se orientan 'hacia abajo', suelen recibir una evaluación negativa. Esta asociación no es arbitraria; está arraigada en nuestra experiencia física y cultural.
Ejemplos Cotidianos de Metáforas Orientacionales
Para ilustrar la fuerza de estas metáforas, examinemos algunos ejemplos clásicos que demuestran cómo la orientación espacial moldea nuestro lenguaje y pensamiento:
- MÁS ES ARRIBA; MENOS ES ABAJO: Cuando pedimos a alguien que hable más fuerte, decimos “¡Habla más alto, por favor!”; si queremos que baje el volumen, decimos “¡Baja la voz, por favor!”. En este caso, una mayor cantidad o intensidad se asocia con la dirección ascendente.
- SALUDABLE ES ARRIBA; ENFERMO ES ABAJO: Decimos que alguien “se recuperó” o “se levantó de la cama” cuando mejora de una enfermedad. Por el contrario, decimos que “cayó enfermo” o “está de capa caída” cuando su salud empeora. La posición erguida se asocia con el bienestar y la vitalidad.
- CONSCIENTE ES ARRIBA; INCONSCIENTE ES ABAJO: Para despertar a alguien, decimos “¡Despierta!”. Si alguien pierde el conocimiento, decimos que “se desmayó” o “cayó en un coma profundo”. La vigilia y la lucidez se asocian con la elevación.
- CONTROL ES ARRIBA; FALTA DE CONTROL ES ABAJO: Si estamos manejando una situación, decimos “Tengo la situación bajo control” o “Estoy por encima de la situación”. Si perdemos el control, decimos que “la situación se me fue de las manos” o “estoy hundido”. El poder y la dominación se vinculan con la altura.
- FELIZ ES ARRIBA; TRISTE ES ABAJO: Cuando nos sentimos bien, decimos “Estoy de buen humor” o “Me siento por las nubes”. Si estamos tristes, decimos “Estoy deprimido” o “Me siento por los suelos”. La alegría y el optimismo se elevan.
- VIRTUD ES ARRIBA; FALTA DE VIRTUD ES ABAJO: A una persona íntegra la llamamos “ciudadano ejemplar” o “persona de altos principios”. A una acción deshonesta, “una bajeza” o “un acto bajo”. La moralidad y la ética se asocian con la elevación.
- RACIONAL ES ARRIBA; IRRACIONAL ES ABAJO: Cuando una discusión se vuelve emocional y pierde la lógica, decimos que “cayó a un nivel emocional”. Si alguien no puede controlar sus impulsos, decimos que “no pudo elevarse por encima de sus emociones”. La razón se asocia con una posición superior.
Estos ejemplos demuestran cómo la orientación ascendente tiende a unirse con una evaluación positiva, mientras que la orientación descendente se asocia con una negativa.

La Base Experiencial de las Metáforas Orientacionales
Es fundamental comprender que estas metáforas no son meros adornos lingüísticos, sino que tienen una profunda base en nuestra experiencia corpórea y cultural. Como señalan Lakoff y Johnson, la experiencia del 'arriba' y 'abajo' es la misma en todas estas metáforas, pero las experiencias específicas que las generan son distintas. No es lo mismo el 'arriba' de “MÁS ES ARRIBA” (donde acumulamos objetos en pilas que crecen hacia arriba) que el 'arriba' de “FELIZ ES ARRIBA” (donde la postura erguida se asocia con la felicidad y el ánimo decaído con la tristeza).
Las metáforas orientacionales que tienen un fuerte contenido cultural se integran coherentemente con aquellas que emergen directamente de nuestra experiencia física. Por ejemplo, la metáfora orientacional arriba-abajo puede aplicarse a situaciones que contienen elementos tanto físicos como culturales:
- “Está en la cima de la salud.” Aquí, la buena salud se asocia con 'arriba', en parte por la metáfora general de que 'Mejor es arriba' y también porque cuando estamos bien, estamos de pie, mientras que cuando estamos enfermos, es más probable que estemos acostados.
- “Ella se vino abajo con una neumonía.” Aquí, la enfermedad se asocia con el 'abajo', reflejando la pérdida de vitalidad y la posición reclinada.
Otras metáforas orientacionales son, de manera más evidente, de origen cultural:
- “Es uno de los funcionarios de más alto rango en la agencia.” En este caso, la jerarquía social se traduce en una metáfora espacial.
- “Estas personas tienen estándares muy altos.” Los valores y principios elevados se asocian con la altura.
- “Intenté elevar el nivel de la discusión.” La calidad o la profundidad de un debate se conceptualiza en términos de altura.
En todos estos casos, ya sea que la experiencia en la que se basa una metáfora orientacional provenga directamente de la experiencia física emergente o de un dominio social, el marco metafórico central es el mismo. Existe un único concepto de verticalidad, 'arriba', que aplicamos de manera diferente según el tipo de experiencia en la que basamos la metáfora.
La Metáfora Orientacional en el Mundo Andino: El Caso Aymara
La relevancia de las metáforas orientacionales no se limita a las culturas occidentales. En el contexto del mundo andino, como se observa en el cuento aimara “Pani jila sullka”, las metáforas orientacionales juegan un papel crucial en la comprensión de la cosmovisión y el comportamiento humano. El estudio de este cuento revela expresiones metafóricas como “alto estatus es arriba” y “tener control o fuerza es arriba”.
En la cultura aymara, la figura del Apu, una deidad o espíritu de la montaña, a menudo representa el comportamiento humano y transmite una fuerza vital. La investigación sugiere que aquellos con más recursos muestran una ventaja sobre quienes tienen menos, y un sujeto con superioridad o poder domina a uno sin él. Esto se traduce directamente en metáforas orientacionales donde la posesión de poder o recursos se asocia con una posición 'arriba', mientras que la carencia se asocia con el 'abajo'. La animicidad que los aymaras muestran hacia las deidades y la forma en que los comportamientos positivos y negativos se conceptualizan, se entienden mejor a través del estudio de estas metáforas. Es un claro ejemplo de cómo la cultura y las experiencias colectivas influyen en la creación y uso de estas metáforas espaciales.
Tabla Comparativa: ARRIBA vs. ABAJO en Metáforas Orientacionales
| Concepto Abstracto | Asociación ARRIBA (Positiva) | Asociación ABAJO (Negativa) |
|---|---|---|
| Cantidad/Intensidad | Más, Alto, Fuerte | Menos, Bajo, Débil |
| Salud/Bienestar | Saludable, Recuperado, Erguido | Enfermo, Caído, Decaído |
| Conciencia/Vigilia | Despierto, Consciente, Alerta | Inconsciente, Dormido, Sumido |
| Control/Poder | Dominante, En control, Superior | Sometido, Sin control, Inferior |
| Estado de Ánimo | Feliz, Alegre, Optimista | Triste, Deprimido, Decaído |
| Moral/Virtud | Virtuoso, Íntegro, Elevado | Vicioso, Deshonesto, Bajo |
| Racionalidad/Lógica | Racional, Lógico, Elevado | Irracional, Emocional, Hundido |
Preguntas Frecuentes sobre las Metáforas Orientacionales
¿Son las metáforas orientacionales universales en todas las culturas?
Si bien los conceptos espaciales básicos como 'arriba' y 'abajo' son universales debido a nuestra experiencia corporal compartida (la gravedad, por ejemplo), las asociaciones específicas y el grado en que se utilizan para conceptualizar ideas abstractas pueden variar significativamente entre culturas. Las experiencias físicas y culturales de cada sociedad moldean cómo estas metáforas se manifiestan en el lenguaje.

¿Cómo se diferencian las metáforas orientacionales de otras metáforas conceptuales?
Las metáforas orientacionales se distinguen por su uso de relaciones espaciales para organizar conceptos. Las metáforas ontológicas, por otro lado, tratan experiencias no físicas como entidades concretas (ej. "La inflación es un monstruo"). Las metáforas estructurales permiten que un concepto se estructure en términos de otro, ofreciendo una comprensión más detallada (ej. "El tiempo es dinero"). Las orientacionales son más sobre la relación posicional y la evaluación asociada.
¿Pueden cambiar las asociaciones de 'arriba' y 'abajo' en una cultura?
Aunque las asociaciones básicas de 'arriba' (positivo) y 'abajo' (negativo) son notablemente estables y arraigadas en la experiencia humana, el contexto y la evolución cultural pueden influir en matices o excepciones. Sin embargo, los principios fundamentales de la verticalidad y su valoración tienden a ser muy consistentes dentro de una misma cultura.
¿Por qué son importantes las metáforas orientacionales para el lenguaje y el pensamiento?
Son fundamentales porque no son solo figuras retóricas, sino estructuras cognitivas que organizan nuestra forma de pensar y hablar sobre el mundo. Nos permiten comprender conceptos abstractos de manera más concreta y accesible, influyendo en cómo percibimos la realidad, tomamos decisiones y nos comunicamos. Revelan cómo el cuerpo y el entorno modelan nuestra cognición abstracta.
Conclusión
Las metáforas orientacionales son mucho más que simples recursos estilísticos; son cimientos sobre los cuales construimos nuestra comprensión del mundo. Desde la forma en que hablamos de nuestro estado de ánimo hasta la manera en que conceptualizamos el poder y la moralidad, estas metáforas espaciales dirigen sutilmente nuestro pensamiento y nuestro lenguaje diario. Al reconocer su presencia y su influencia, podemos apreciar la profunda conexión entre nuestra experiencia física y nuestra capacidad para dar sentido a lo abstracto, revelando cómo el lenguaje, en su esencia, es un mapa que nos guía a través de las complejidades de la existencia.
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