¿Cuáles son los cuatro principios del arte de amar?

El Arte de Amar de Ovidio: Seducción y Sabiduría

17/01/2022

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En el vibrante corazón de la Antigua Roma, un poeta audaz se atrevió a desvelar los misterios del amor no como un capricho divino, sino como una disciplina, un arte que podía ser aprendido, cultivado y perfeccionado. Su nombre era Ovidio, y su obra cumbre, el Ars Amatoria —o El Arte de Amar—, se erigió como un manual controvertido y fascinante que, a pesar de los siglos y su propio exilio, sigue resonando con una sorprendente relevancia en la comprensión de las dinámicas humanas más íntimas.

¿Qué dice Ovidio sobre el amor?
Y añade: para Ovidio \u201cel amor es creador de pacíficas relaciones comunitarias y la raíz del orden universal. Es el único poder capaz de mantener y desarrollar la vida en la ciudad y el equilibrio del mundo; es la fuente de la armonía y la paz\u201d.

Ovidio, con una pluma tan aguda como elegante, nos invita a un viaje por los intrincados senderos de la pasión, la seducción y la conservación del afecto. Lejos de sermones moralistas, su enfoque es pragmático y, a menudo, irónico, proponiendo que la experiencia es la verdadera maestra del amor. Este tratado no solo ofrece consejos para amantes, sino que también se sumerge en la compleja psicología humana, revelando la mezcla de fingimiento y autenticidad que a menudo define nuestras relaciones. Según el poeta, la seducción es una capacidad que se puede cultivar, y el amor es, en esencia, el fundamento de la cultura y del mundo mismo, la raíz del orden universal y la fuente de armonía.

Índice de Contenido

La Filosofía Ovídiana del Amor: Más Allá del Instinto

Para Ovidio, la necesidad fisiológica de una pareja, presente en todas las especies, adquirió una complejidad asombrosa en los seres humanos. “Blando el placer, suavizó los fieros ánimos, las meras fuerzas, el rudo cuerpo”, escribe, sugiriendo que el amor no es solo un acto primario, sino un sofisticado entramado de conductas, actitudes y ornamentos. El poeta romano aborda la vasta distancia que media entre la mera necesidad física y el intrincado cortejo que conduce al amor, distinguiendo claramente el trato rústico del elegante.

Rubén Bonifaz Nuño, un destacado experto en letras clásicas, subraya que, para Ovidio, el amor es el “fundamento de la cultura y, más aún, como fundamento del mundo mismo, como condición de su existencia y su sentido”. Es el único poder capaz de mantener y desarrollar la vida en la ciudad y el equilibrio global. Esta perspectiva eleva el Ars Amatoria de un simple manual de seducción a una obra con profundas implicaciones filosóficas y sociales, disfrazadas bajo una aparente frivolidad.

El Amor como Milicia: Estructura del Ars Amatoria

Ovidio estructura su poema didáctico en tres libros, cada uno abordando una fase distinta de la “milicia” del amor, una metáfora recurrente que compara la conquista amorosa con una campaña militar. Esta perspectiva no solo añade un tono lúdico, sino que también sugiere la disciplina y estrategia necesarias para el éxito en el amor.

Libro I: La Conquista del Amor

En el primer libro, Ovidio se dirige a los jóvenes aspirantes a amantes, guiándolos en la búsqueda y el inicio de una relación. El primer paso, y el más crucial, es “hallar aquello que amar quieras”. No se trata de esperar que el amor caiga del cielo, sino de buscarlo activamente. Ovidio recomienda lugares propicios para el encuentro, como los teatros, donde las mujeres se congregan tanto para ver como para ser vistas, y los banquetes, donde el vino y la conversación abren los corazones. “Las mesas de los convivios dan entrada en el ánimo de las bellas y proporcionan además de los vinos otras delicias”, señala el poeta.

La prudencia es una virtud indispensable. Ovidio advierte contra la luz engañosa de las lámparas, que pueden distorsionar la belleza. Aconseja la confianza, la persistencia y la sagacidad. El hombre debe tomar la iniciativa, sin precipitarse, y la mujer, aunque parezca reacia, a menudo desea ser cortejada. Los mensajes escritos son una herramienta poderosa, y la prestancia personal del amante es fundamental: una toga inmaculada, cabello y barba cuidados, uñas limpias, y un aliento fresco.

Un consejo polémico, pero siempre en el marco de “placeres consentidos por las leyes”, es el uso de la “fuerza”. Ovidio menciona que “a menudo, obligadas quieren dar lo que agradales”, refiriéndose a una resistencia inicial que cede ante la persistencia y que, en última instancia, resulta grata. Esto debe entenderse en el contexto cultural romano, donde el cortejo podía incluir una cierta teatralidad en la resistencia femenina.

El poeta también explora la psicología femenina, notando que el deseo insatisfecho en las mujeres puede llevar a desvaríos y pasiones arrebatadas: “La pasión femínea es más cruel que la nuestra, y más de furia tiene”.

¿Qué propone Ovidio en el arte de amar?
Si hoy leemos a Ovidio, en El arte de amar, en su contexto histórico, lo que podemos decir es que hay un dominio naturalizado del hombre sobre la mujer y una disposición naturalizada de la mujer para ser conquistada.

Libro II: La Conservación del Amor

Una vez conquistado el amor, el segundo libro se centra en cómo retenerlo. Ovidio advierte contra el envanecimiento y la soberbia, enfatizando que “no es menor virtud que adquirir, guardar lo ganado”. La belleza física es efímera; lo que perdura son las “dotes de ingenio” y un ánimo cultivado. “Constrúyete un ánimo que dure”, aconseja, pues solo el carácter resiste la corrosión del tiempo.

Para aquellos sin grandes riquezas, Ovidio sugiere ofrecer bienes intangibles: palabras dulces y caricias. La paciencia y la perseverancia son claves, especialmente para el amante pobre. “Cede a lo que se te opone; cediendo saldrás victorioso”, un principio aplicable en muchos ámbitos de la vida, no solo en el amor. La “milicia del amor” requiere dedicación: acudir a la llamada de la amada sin excusas, incluso si implica un viaje difícil.

La sagacidad es crucial para el amante. No se trata de dar regalos costosos, sino de dar lo “idóneo” y hacerlo parecer iniciativa de la mujer. La discreción es vital, especialmente para evitar los celos femeninos, que Ovidio describe con vívidas imágenes: “Ni el feroz jabalí es tan cruel en mitad de su ira... cuanto la mujer al descubrir en su lecho conyugal a su rival”. Ante una infidelidad descubierta, la negación persistente es la estrategia recomendada, pues “muchos de estos signos tiene el ánimo culpable”. Curiosamente, Ovidio también señala que algunas mujeres necesitan el “acicate de los celos” para reavivar un amor languideciente, aunque con la advertencia de no pasar del dolor a la ira.

Un aspecto esencial para el amante es el autoconocimiento. Ovidio invoca el famoso precepto délfico: “Conócete a ti mismo”. Solo quien se conoce, amará sabiamente, comparando sus fuerzas con sus deseos y aprovechando sus cualidades. La resiliencia ante los sinsabores es también una lección importante, ya que “es más lo que daña que lo que ayuda”.

Finalmente, Ovidio insiste en la importancia del goce mutuo. El placer no compartido no es placer. El amante debe procurar que la mujer también experimente plenitud, observando sus reacciones y adaptándose a ellas. “A la meta llegad juntos. El placer es allí pleno, cuando varón y hembra yacen, a la par vencidos”, un consejo sorprendentemente moderno para su época.

Libro III: Armas para las Mujeres

El tercer libro, por mandato de Venus misma, Ovidio se dedica a armar a las mujeres, reconociendo que “se entrega un pueblo inerme a los armados hombres”. Su objetivo es brindarles preceptos que les permitan cuidar su pudor, sus leyes y su derecho, sin dañar su gracia.

El consejo principal para las mujeres es aprovechar el instante, la juventud, que fluye como el agua. “No perdáis un instante de la vida”, exhorta, anticipando la idea del carpe diem. La belleza es transitoria, y el tiempo inexorable. Ovidio las anima a no negar sus gozos a los hombres ansiosos, pues “vuestras dádivas no os empobrecen”.

En el arreglo personal, la pulcritud, el adorno y el buen juicio son fundamentales. No se trata de ostentación, sino de realzar la belleza natural y disimular defectos con arte. “Que el arte finja el azar”, sugiere. La discreción es clave: no preparar los encantos ficticios a la vista del amador. Cultivar la gracia en la risa, el habla, el andar y el canto es un atractivo poderoso. Ovidio incluso recomienda a las mujeres aprender poesía y danza, pues “se ama a las artistas del flanco”.

¿Cuáles son algunos de los consejos de Ovidio para corazones rotos?

La contención de los arrebatos, especialmente la ira y la soberbia, es vital, ya que “el amor debe ser alimentado por afables ojos”. La tristeza y el orgullo desmedido son repulsivos. También es importante mostrarse al público, pues “ignoto es lo que se oculta, nadie lo ambiciona”, pero con prudencia, evitando las apariencias mendaces y las ganancias deshonrosas. La tardanza en los convivios y la moderación en la comida son también tácticas de seducción.

En cuanto a la correspondencia y la elección del amante, las mujeres deben ser perspicaces. La demora en la respuesta puede incitar el amor, y es mejor mantener al hombre entre la esperanza y el temor. Ovidio incluso aconseja a las mujeres aprender a falsificar su letra para ocultar mensajes secretos. Al elegir un amante, se deben considerar las cualidades del hombre y el tipo de relación deseada. Los hombres mayores, aunque menos fogosos, son más estables y pacientes. Finalmente, el poeta aconseja a las mujeres no descartar los “juegos” que renuevan el amor, como la repulsa ocasional o los celos controlados, para avivar la llama.

Ovidio: Desterrado, Pero No Olvidado

La audacia y el desenfado de Ovidio en el Ars Amatoria le valieron la condena. En el año 8 d.C., el emperador Augusto, inmerso en una restauración moral y religiosa, consideró la obra como un “maestro de obsceno adulterio” y lo desterró a Tomis (actual Rumania), donde pasaría sus últimos nueve años. Sus libros fueron retirados de las bibliotecas y quemados en público. Sin embargo, esta censura no logró borrar su legado.

A pesar del exilio, la obra de Ovidio sobrevivió y floreció, influyendo en innumerables escritores y pensadores a lo largo de la historia. Octavio Paz lo llamó “el gran cantor de los amoríos fáciles”, mientras que el historiador Robert Hughes lo describió como “el más irresistible de los poetas de la época augusta, y el ‘chico malo’ de la literatura”. Su ingenio, su fluidez verbal y su encanto terrenal impregnan cada verso. Ovidio no solo puso rostros y genitales a los dioses romanos, sino que también contribuyó a la invención de la mitología como entretenimiento, una comedia de costumbres con historias escandalosas que lo acercan más a un Offenbach que a un Homero, según Richard Jenkyns.

Adolfo Castañón destaca que el Ars Amatoria es, además de un manual de seducción, un “cuadro de costumbres, de malas costumbres”, que expone la trama de corrupciones y promiscuidades de la Roma de su tiempo. Es una obra polémica, irónica y paradójica, que imparte consejos y consuela a las víctimas con historias mitológicas. Ovidio, un poeta de reconocida complejidad interior, logró, bajo una apariencia ligera, transmitir contenidos sustanciales y verdades difíciles, convirtiendo la frivolidad en un medio para el conocimiento.

Rubén Bonifaz Nuño concluye que el Arte de amar, leído sin prejuicios, revela “profundas verdades de la naturaleza del alma”, mostrando la experiencia del dolor humano y el conocimiento nacido de una mirada amplia y hondamente depositada en las cosas. Ovidio sabía que solo el alma enriquecida por la sabiduría resiste la herrumbre corrosiva del tiempo, y que el ser humano vale lo que el alma que afanosamente construye para sí mismo.

Tabla Comparativa: Amor y Desamor según Ovidio

AspectoArs Amatoria (Arte de Amar)Remedia Amoris (Arte del Desamor)
Objetivo PrincipalConquistar y conservar el amor.Superar un desengaño amoroso y desenamorarse.
EnfoqueEstrategias de seducción, cortejo, mantenimiento de la pasión.Tácticas para la superación, el olvido y la curación emocional.
Acciones RecomendadasBuscar oportunidades, cuidar la apariencia, usar la palabra, persistir, buscar el goce mutuo.Mantenerse ocupado, cambiar de ambiente, buscar nuevas distracciones, denigrar al ex-amante.
Psicología HumanaExplora el deseo, la atracción, los celos como acicate.Aborda el resentimiento, la negación, la necesidad de distracción.
Naturaleza del AmorUna milicia, un arte cultivable, fundamento de la vida.Una enfermedad que requiere cura, una obsesión a erradicar.

Ovidio para Corazones Rotos: El Arte del Desamor

Aunque el Ars Amatoria es su obra más célebre sobre el amor, Ovidio también ofreció una guía para aquellos que sufren desengaños amorosos en su Remedia Amoris (El arte del desamor). Para el poeta, lo ideal es cortar una relación cuando empieza a deteriorarse, pero consciente de que rara vez se hace, propone una serie de consejos prácticos para superar un corazón roto. Estos consejos, a menudo cínicos pero eficaces, demuestran su perspicacia en la psicología humana:

  • Mantente siempre ocupado: Nunca estés sin nada que hacer. La inactividad es el caldo de cultivo para la melancolía.
  • Sumérgete en el trabajo o deber: Ya sea en los tribunales como abogado o enrolándose en la legión, el deber es una distracción poderosa.
  • Retorna a la naturaleza: La vida campestre cura las obsesiones; el arado, según Ovidio, cura al enamorado.
  • Aficiónate a actividades al aire libre: La caza, la pesca y otros pasatiempos que conectan con Diana (diosa de la caza) pueden desplazar a Venus.
  • Pon distancia: La distancia física puede sanar la herida emocional.
  • Evita la brujería: Los conjuros, amarres y demás prácticas esotéricas son “puros engañabobos” y no sanan el corazón.
  • Calcula lo invertido: Piensa en el dinero y las emociones invertidas en la relación. Este “consejo mezquino” puede generar resentimiento, lo cual ayuda a desapegarse.
  • Desprecia sus virtudes y magnifica sus defectos: Convéncete de que la persona amada no es tan perfecta como creías, incluso si tienes que exagerar sus fallos.
  • Sorpréndela sin maquillaje: Ver a la persona amada en su estado más natural, sin artificios, puede romper la idealización.
  • Busca nuevas experiencias: Acostarse con otra persona, aunque “vulgar”, es de “eficacia probada” para un alivio a corto plazo.

Estos consejos, aunque carentes de la moralidad moderna, revelan una profunda comprensión de la mente humana y sus mecanismos de afrontamiento ante el dolor emocional. Ovidio, con su estilo inconfundible, nos legó no solo un manual para el amor, sino también una guía para su inevitable contraparte: el desamor.

Preguntas Frecuentes sobre Ovidio y el Arte de Amar

¿Quién fue Ovidio y por qué es importante?
Ovidio (Publio Ovidio Nasón) fue uno de los poetas romanos más influyentes de la época de Augusto, conocido por su ingenio y su dominio de la poesía elegíaca. Es importante por obras como Las Metamorfosis y el Ars Amatoria, que exploraron la mitología y las relaciones humanas con un estilo innovador y a menudo controvertido, impactando profundamente la literatura occidental.
¿Qué propone Ovidio en El Arte de Amar?
En El Arte de Amar, Ovidio propone que la seducción y el amor son habilidades que pueden ser aprendidas y perfeccionadas. Ofrece un manual didáctico en tres libros: el primero para conquistar el amor, el segundo para conservarlo (dirigido a los hombres), y el tercero para brindar estrategias a las mujeres en el cortejo y el mantenimiento de la relación. Su enfoque es pragmático, irónico y profundamente psicológico.
¿Por qué fue Ovidio desterrado?
Ovidio fue desterrado por el emperador Augusto en el año 8 d.C. a Tomis (actual Rumania). Aunque las razones exactas son inciertas, se cree que su obra Ars Amatoria, considerada “obscena” y promotora del adulterio, chocaba con la política de restauración moral y religiosa de Augusto. Ovidio mismo aludió a un “carmen et error” (un poema y un error), sugiriendo que hubo algo más allá del poema.
¿Son los consejos de Ovidio aplicables hoy en día?
Si bien el contexto social y moral de la Antigua Roma es muy diferente al actual, muchos de los principios psicológicos y estrategias de comunicación que Ovidio expone siguen siendo sorprendentemente relevantes. La importancia de la apariencia, la conversación, la paciencia, la comprensión de la psicología del otro y la búsqueda del goce mutuo, son atemporales. Sin embargo, algunos consejos, como el uso de la “fuerza” (en su contexto cultural) o la manipulación excesiva, deben ser leídos críticamente y no aplicados literalmente en las relaciones modernas.
¿Qué otras obras importantes escribió Ovidio?
Además del Ars Amatoria y los Remedia Amoris, su obra más famosa y monumental es Las Metamorfosis, un poema épico que narra mitos griegos y romanos sobre transformaciones. También escribió Los Amores, Las Heroidas (cartas de heroínas mitológicas a sus amantes), y las obras de su exilio, Tristes y Epístolas desde el Ponto.

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