01/07/2021
En el complejo entramado del mundo empresarial, donde la toma de decisiones se vuelve cada vez más intrincada y las dinámicas organizacionales se asemejan a organismos vivos, las herramientas de comprensión van más allá de los números y los organigramas. Aquí es donde la metáfora emerge como una poderosa lente para desentrañar la complejidad. A menudo, sin darnos cuenta, utilizamos comparaciones y analogías para dar sentido a lo que sucede en nuestras empresas, desde describir un equipo como una 'máquina bien engrasada' hasta visualizar el crecimiento como la 'siembra de nuevas ideas'. Estas imágenes no son meras figuras retóricas; son marcos conceptuales que influyen profundamente en cómo percibimos, comunicamos y gestionamos nuestras organizaciones. Este artículo explorará la esencia de la metáfora, su evolución y, crucialmente, su aplicación transformadora en el ámbito empresarial, ofreciendo una perspectiva fresca para entender la identidad, la comunicación y el cambio dentro de cualquier organización.

Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha recurrido a la metáfora para expandir los límites de su comprensión y comunicación. En su esencia, una metáfora (del griego meta, «más allá», y forein, «pasar», «llevar») es un recurso literario y cognitivo que consiste en identificar dos términos entre los cuales existe alguna semejanza. Uno es el término literal, conocido como el tenor, y el otro es el término figurado, el vehículo. La conexión entre ambos, la razón por la cual uno se utiliza para describir al otro, es lo que se denomina el fundamento.
Aristóteles, ya en su tiempo, reconocía el papel decisivo de la metáfora en el desarrollo constructivo del lenguaje, no solo en su uso poético, sino también en el político y pedagógico. Su función va más allá de la mera sustitución de una enunciación por otra; implica una transgresión de la estructura significativa del lenguaje, abriendo puertas a nuevas interpretaciones. En el contexto empresarial, esto es invaluable, ya que permite tomar prestado el lenguaje de otras ciencias o campos del saber para enriquecer y clarificar conceptos administrativos que de otra manera podrían ser demasiado abstractos o complejos.
Epistemológicamente, la metáfora es una constructora de conocimiento. Proporciona nuevas perspectivas al crear una imagen que relaciona dialécticamente lo abstracto con lo concreto, la lógica formal con la lógica figurativa, y la complejidad con la simplicidad. Su carácter pedagógico es quizás su aspecto más relevante: facilita la comprensión de ideas complejas, haciendo que conceptos que de otra forma serían densos y difíciles de asimilar, se vuelvan accesibles y comprensibles. Esta capacidad de enseñar y de hacer partícipe al interlocutor del problema, buscando siempre un componente de innovación creativa, es lo que la convierte en una herramienta tan potente.
Chamizo (2005) destaca tres presupuestos fundamentales de la metáfora: primero, que implica un desvío consciente del significado de un término; segundo, que existe un significado literal o habitual aceptado por una comunidad; y tercero, que el hablante realiza una desviación semántica consciente hacia un "significado metafórico". La construcción de la metáfora se basa en la tensión entre lo dado y lo interpretado, su naturaleza compleja que va más allá de la descripción, y su doble componente descriptivo y constructivo. Es en esta construcción donde reside su mayor valor, al permitir la formación de nuevos ámbitos de creación y poner en crisis las interpretaciones existentes para dar paso a nuevas significaciones posibles. La metáfora, en su esencia, busca la innovación desde la complejidad de la tensión, reconociendo la multipluri-transignificación de las palabras y fomentando un proceso de enseñanza-aprendizaje dialógico.
La Metáfora Creativa: Impulso para la Innovación y el Conocimiento
Una metáfora creativa no surge al azar; nace de una necesidad comunicativa profunda, de la convicción de que hay algo nuevo que decir o una realidad ya conocida que puede entenderse de una manera radicalmente distinta. Es en los ámbitos de la ciencia y la filosofía donde su poder transformador se manifiesta con mayor claridad, generando nuevos modelos y marcos de referencia para comprender la realidad.
La aparición de una nueva teoría científica o filosófica a menudo se fundamenta o genera una nueva metáfora creativa y una red de metáforas subsidiarias. Esto tiene al menos tres consecuencias importantes: propone un nuevo modelo para conocer la realidad, crea una red de aseveraciones congruentes con la metáfora básica, y puede colisionar y sustituir teorías rivales anteriores. Un ejemplo paradigmático de esto es la propuesta de Thomas Kuhn (2004) de entender la sustitución de una teoría científica por otra en términos de "revolución". Esta metáfora no solo generó una nueva red de significados sobre la ciencia, su historia y filosofía, sino que también cambió la imagen del científico y, con el tiempo, ha lexicalizado un nuevo significado para el término "revolución" que va más allá de su acepción política o social. Este proceso de lexicalización, donde un significado metafórico se convierte en una acepción literal, demuestra el poder de las metáforas para reconfigurar el lenguaje y el pensamiento colectivo.
La función de la metáfora creativa no se limita a nombrar; construye modelos completos para comprender y hablar de una realidad. Los cambios metafóricos no ocurren de forma aislada; un cambio en un término suele arrastrar cambios en los significados de los términos relacionados, facilitando la creación de redes conceptuales que conforman un modelo o patrón desde el cual se puede comprender un objeto o grupo de ellos. Es dentro de estas redes donde un término perfila su significado metafórico hasta que se entiende como su significado literal o técnico.
Históricamente, la metáfora fue relegada por la ciencia positivista, que la consideraba una expresión meramente estética y subjetiva, opuesta a los juicios de hecho. Sin embargo, con la crisis del positivismo, se redescubrió su valor. Aunque no cumpla estrictamente con el principio de relación entre juicio de hecho y concepto teórico, la metáfora abre nuevos horizontes para el discurso científico, co-implicando y dando apertura a nuevas verdades. Metaforizar implica el dominio de similitudes y distinciones, no eliminando la lógica, sino generando nuevos usos de ella al no remitirse a la exclusividad de ciertas formas.
Empresas Vivas: Metáforas Biológicas en la Gestión
Una de las áreas donde las metáforas han demostrado un poder excepcional es en las ciencias económicas y administrativas, particularmente a través de la adopción de conceptos biológicos. Alfred Marshall (1957) ya señalaba que "la economía es una rama de la biología ampliamente interpretada", y que "la meca del economista se halla en la biología económica". Esta perspectiva sugiere que, al igual que los sistemas biológicos, las economías y, por extensión, las organizaciones, son entidades dinámicas, en constante cambio, donde la adaptación y la evolución son cruciales.
El concepto de Bioeconomía, por ejemplo, ha permitido trasladar ideas como la administración eficiente de recursos biológicos (Clark, 1976) o la explicación de teorías económicas mediante analogías biológicas, como la concepción orgánica de los sistemas económicos propuesta por Boulding (1950). Incluso Marx y F. Engels vieron en la obra de Darwin el fundamento biológico de su teoría, destacando la profunda interconexión percibida entre la evolución natural y los procesos económicos y sociales. La economía evolucionista, por su parte, aplica directamente la metáfora del evolucionismo darwiniano al desarrollo económico (Hodgson, 2004).
En el ámbito de las ciencias administrativas, la metáfora biológica ha sido igualmente influyente. Illera (1982) propuso estudiar las organizaciones como seres vivos y ecosistemas, aplicando la teoría de sistemas y comparándolas con el cuerpo humano: la estructura como sistema de sostén, la coordinación central como el sistema nervioso, el sistema circulatorio y el de nutrición. Esta visión permite entender a las organizaciones no como estructuras estáticas, sino como entidades dinámicas que respiran, crecen, se adaptan y, a veces, enferman.
Stafford Beer (1977), en su estudio de la ciencia de la administración, también utilizó modelos inspirados en la biología, aunque con cautela. Comparaba el sistema de control de una empresa con el sistema nervioso central, advirtiendo sobre el riesgo de simplismo si la analogía no se aplicaba con rigor. Gareth Morgan (1991), uno de los pioneros en el estudio sistemático de las metáforas organizacionales, dedicó un capítulo completo a la organización como un organismo. En esta metáfora, las organizaciones son vistas como sistemas abiertos que interactúan con su entorno, buscando satisfacer sus necesidades y adaptarse para sobrevivir. Conceptos como el ciclo de vida organizacional, la salud corporativa, la homeostasis y la ecología organizacional (Hannan & Freeman, 1977) emanan directamente de esta visión biológica.
La metáfora biológica es particularmente útil para comprender la interdependencia de las partes de una organización, la importancia de la adaptación al cambio, y la necesidad de un equilibrio dinámico para la supervivencia a largo plazo. Invita a pensar en las empresas como entidades que evolucionan, compiten y cooperan dentro de un ecosistema de negocios, similar a cómo las especies interactúan en la naturaleza.

Un Vistazo al Corazón de la Empresa: Otras Metáforas Organizacionales Clave
Gareth Morgan (1991) no se limitó a la metáfora biológica; su obra es un compendio fundamental que explora diversas imágenes para comprender las organizaciones, cada una revelando aspectos distintos de su funcionamiento y naturaleza. Estas metáforas actúan como lentes conceptuales que determinan cómo se perciben los problemas y se proponen soluciones:
- La organización como una máquina: Esta es quizás la metáfora más antigua y arraigada, influenciada por la Revolución Industrial y la administración científica de Taylor. Aquí, la organización se concibe como un conjunto de piezas interconectadas, diseñadas para operar de manera eficiente y predecible. Se enfatiza la jerarquía, la especialización de tareas, la estandarización y el control. Los problemas se ven como 'fallos mecánicos' que necesitan ser 'reparados'. Aunque promueve la eficiencia, puede llevar a la deshumanización y la rigidez.
- Las organizaciones como cerebros: Esta metáfora se enfoca en la capacidad de las organizaciones para aprender, procesar información, auto-organizarse y ser inteligentes. Se inspira en la cibernética y la neurociencia, viendo a la empresa como un sistema de procesamiento de información complejo. Conceptos como el aprendizaje organizacional, la gestión del conocimiento y la creación de redes neuronales (Nooteboom, 2003) son centrales. Esta visión aboga por estructuras más planas y flexibles que fomenten la innovación y la adaptabilidad.
- Las organizaciones como culturas: Aquí, la organización se entiende como un conjunto de valores compartidos, creencias, normas, rituales y símbolos que dan significado a la vida de sus miembros. La cultura organizacional es el 'pegamento' que une a las personas y moldea su comportamiento. Esta metáfora resalta la importancia de la identidad, los mitos corporativos y la construcción social de la realidad dentro de la empresa. Los líderes son vistos como 'creadores de significado' o 'guardianes de la cultura'.
- Las organizaciones como sistemas políticos: Esta perspectiva ve a las organizaciones como arenas donde coexisten diferentes intereses, conflictos y luchas por el poder. Se reconoce que la toma de decisiones no es puramente racional, sino que está influenciada por coaliciones, negociaciones y tácticas de influencia. Esta metáfora ayuda a entender por qué algunas iniciativas fracasan a pesar de su lógica aparente, debido a la resistencia de grupos con intereses divergentes.
- Las organizaciones como cárceles psíquicas: Esta metáfora, más crítica, sugiere que las organizaciones pueden atrapar a sus miembros en patrones de pensamiento y acción inconscientes, creando "trampas" psicológicas o ideológicas. Se basa en ideas psicoanalíticas y de la teoría crítica, explorando cómo la organización puede ser un lugar de represión, ansiedad o alienación, donde los individuos proyectan sus miedos o deseos en la estructura. Aunque oscura, invita a una reflexión profunda sobre el lado menos visible de la vida organizacional.
Cada una de estas metáforas ofrece un marco conceptual único para analizar y diagnosticar los desafíos organizacionales, revelando diferentes facetas de la compleja realidad empresarial.
Descifrando la Identidad Empresarial: Metáforas Cotidianas en Acción
Más allá de las metáforas académicas, el lenguaje cotidiano está plagado de expresiones metafóricas que revelan la identidad profunda de un negocio y los conflictos subyacentes en su funcionamiento. Estas 'metáforas de negocio' actúan como herramientas forenses, capaces de cortar a través de la jerga corporativa para exponer lo que realmente está sucediendo. Permiten una evaluación precisa de la identidad empresarial, aseguran un mensaje congruente con esa identidad, e identifican conflictos entre el medio y el mensaje, facilitando una comunicación precisa entre la alta dirección y la fuerza laboral.
Un ejemplo clásico de conflicto metafórico es el de un gerente que, al describir el problema de su negocio, afirmó: "Mi negocio no parece ir a ninguna parte". Cuando se le preguntó sobre su solución, respondió: "He estado construyendo mi negocio durante casi tres años, trabajando duro en la construcción de bases firmes y sólidas. No entiendo por qué no está avanzando". Aquí, el conflicto es evidente: algo "construido sobre bases firmes y sólidas" no debería estar "moviéndose a ninguna parte". La metáfora de la construcción (estática, robusta) choca con la metáfora del movimiento (dinámica, progreso), revelando una inconsistencia en la visión del gerente.
Otro caso ilustrativo es el de una dirección que quería que su fuerza laboral se sintiera "empoderada" y lanzó una campaña de formación titulada "Subiendo al Autobús de la Gestión". La metáfora del "autobús" y el "subir a bordo" automáticamente posiciona a los empleados como pasajeros, no como conductores o agentes activos, contradiciendo el deseo de "empoderamiento". Estos pequeños detalles metafóricos pueden generar una disonancia significativa y resistencia en la implementación de nuevas directrices.
Existen varias temáticas metafóricas comunes que se manifiestan en el lenguaje empresarial y que ofrecen pistas sobre cómo se concibe el negocio:
- El Negocio como Agricultura: Refleja un enfoque en el crecimiento orgánico y los ciclos naturales. Frases como "plantar semillas para nuevos negocios", "hacer crecer un negocio", "expandirse orgánicamente", "sembrar nuevas ideas y conceptos", "llevar un producto al mercado" o "variaciones estacionales" sugieren una visión a largo plazo, con paciencia y cuidado por el desarrollo gradual.
- El Negocio como Edificación: Implica estabilidad, estructura y solidez. Expresiones como "construir un nuevo negocio", "tener bases sólidas", "planes de negocio y planos", "poner un nuevo nivel en el negocio", "llevarlo a un nuevo nivel" o "un negocio robusto que resistirá el paso del tiempo" denotan una preferencia por la planificación meticulosa y la durabilidad.
- El Negocio como Vehículo/Barco: Evoca dinamismo, dirección y control. "Impulsar el negocio hacia adelante", "subir a bordo de la nueva empresa", "lanzar el nuevo negocio", "usar el negocio como vehículo para el éxito", "en el camino hacia el éxito" o "estar al timón" reflejan una mentalidad orientada al progreso y la navegación de desafíos.
- El Negocio como Viaje: Subraya la evolución, la exploración y el destino. "Mi nueva empresa", "avanzar hacia nuevos pastos", "llevar esto hacia un nuevo futuro", "mi viaje", "en el camino hacia el éxito" o "avanzar hacia el objetivo" sugieren una perspectiva de crecimiento personal y organizacional a lo largo del tiempo.
- El Negocio como Violencia/Guerra: Revela una mentalidad competitiva y de confrontación. "Nuestra campaña publicitaria requiere precisión militar", "adquisición hostil", "campaña de marketing", "moverse en el territorio del competidor", "ir de cabeza a cabeza con los competidores", "es un campo minado ahí fuera" o "necesitamos reunir a las tropas" indican un enfoque agresivo y estratégico en la competencia.
- El Negocio como Cohetería: Transmite la idea de un crecimiento rápido y exponencial. "Un lanzamiento rápido", "disparar las ganancias hacia el cielo", "despegar a alturas vertiginosas", "dispararse al éxito", "el rápido ascenso al éxito", "estar en la cima", "ser una estrella en ascenso" o "el negocio está volando" son expresiones de ambición y búsqueda de un ascenso meteórico.
Identificar estas metáforas dominantes en el lenguaje de una organización permite comprender la mentalidad subyacente, prever posibles conflictos y alinear la comunicación para lograr un cambio más rápido y efectivo.
Beneficios y Precauciones: La Doble Cara de la Metáfora Empresarial
La aplicación de metáforas en el ámbito empresarial ofrece una serie de beneficios sustanciales, pero también conlleva precauciones que deben ser consideradas para evitar interpretaciones erróneas o simplificaciones excesivas.
Beneficios de las Metáforas en la Empresa:
- Claridad y Comprensión: Las metáforas simplifican conceptos complejos, haciendo que ideas abstractas sean más accesibles y fáciles de entender para todos los niveles de la organización. Permiten a los empleados visualizar la estrategia, la estructura o los desafíos de una manera más tangible.
- Mejora la Comunicación: Al utilizar un lenguaje metafórico común, se puede cerrar la brecha entre la alta gerencia y la fuerza laboral, facilitando un entendimiento compartido de los objetivos y los desafíos. Ayudan a comunicar visiones y valores de manera más impactante y memorable.
- Identificación de Conflictos Ocultos: Como se vio en los ejemplos de "construir vs. mover" o "empoderar vs. pasajero", las metáforas pueden revelar contradicciones subyacentes en la mentalidad o estrategia de la empresa que de otra manera pasarían desapercibidas.
- Fomenta la Innovación y la Creatividad: Al invitar a ver la realidad desde una perspectiva diferente, las metáforas creativas pueden estimular el pensamiento lateral, generar nuevas ideas y soluciones a problemas antiguos. Son catalizadores para la redefinición de procesos y modelos de negocio.
- Facilita el Cambio Organizacional: Una metáfora potente puede actuar como un motor para el cambio, proporcionando un marco narrativo que inspira y guía a los empleados a adoptar nuevas formas de trabajar o pensar. Ayudan a crear una narrativa coherente sobre el futuro deseado.
- Desarrollo Teórico: En el ámbito académico, las metáforas son el primer paso en la construcción de teorías más rigurosas. Como señala Beer, el proceso del científico a menudo comienza con metáforas, que luego se transforman en analogías y, finalmente, pueden llevar al descubrimiento de identidades o principios más generales.
Precauciones al Usar Metáforas en la Empresa:
- Simplismo Excesivo: Aunque la metáfora simplifica, existe el riesgo de caer en un simplismo que oculte la verdadera complejidad de la realidad. Una metáfora mal elegida o sobreutilizada puede trivializar problemas serios o generar una comprensión superficial.
- Malinterpretación: Las metáforas pueden ser polisémicas y su interpretación puede variar entre individuos o culturas, llevando a malentendidos si no se clarifica el fundamento de la comparación. Lo que para uno es un "viaje emocionante", para otro puede ser una "odisea incierta".
- Rigidez Conceptual: Una vez que una metáfora se arraiga demasiado, puede limitar el pensamiento y la percepción, impidiendo ver la organización desde otras perspectivas necesarias. Por ejemplo, una organización vista solo como "máquina" puede tener dificultades para innovar o adaptarse.
- Falta de Rigor Científico: Si bien son útiles para la comprensión, las metáforas por sí solas no sustituyen el análisis riguroso, la recopilación de datos y la aplicación de metodologías científicas en la gestión. Deben ser un punto de partida, no el final del análisis.
- Aplicación Incompleta: Algunas metáforas pueden ser utilizadas superficialmente, solo para "nombrar lo mismo de otra manera" sin una aplicación completa de un concepto o sin una relación real y profunda con el objeto de estudio.
En resumen, las metáforas son herramientas poderosas para la gestión, pero su efectividad depende de la consciencia en su elección y aplicación. Un uso reflexivo y crítico permite aprovechar sus beneficios sin caer en sus trampas.
| Metáfora | Descripción Central | Implicaciones Clave para la Gestión |
|---|---|---|
| Organización como Máquina | Visión mecanicista; la organización como un sistema de partes interconectadas, diseñado para la eficiencia y el control. | Énfasis en la jerarquía, especialización, estandarización, control. Riesgo de burocracia, deshumanización y rigidez ante el cambio. |
| Organización como Organismo | Visión biológica; la organización como un sistema abierto que interactúa con su entorno, adaptándose para sobrevivir. | Importancia de la adaptación, el crecimiento, la homeostasis, el ciclo de vida. Liderazgo enfocado en la salud y el desarrollo. |
| Organización como Cerebro | Visión cognitiva; la organización como una entidad capaz de aprender, procesar información, auto-organizarse y ser inteligente. | Fomenta el aprendizaje organizacional, la gestión del conocimiento, la innovación y la flexibilidad. Estructuras más horizontales. |
| Organización como Cultura | Visión social; la organización como un sistema de valores, creencias, normas y símbolos compartidos que dan significado. | Liderazgo centrado en la construcción de identidad, valores y rituales. Entender la influencia del entorno social en la empresa. |
| Organización como Sistema Político | Visión de poder; la organización como una arena de intereses, conflictos y luchas por la influencia y el poder. | Reconoce la negociación, coaliciones y tácticas de poder. Entender la toma de decisiones como un proceso político. |
| Organización como Cárcel Psíquica | Visión crítica; la organización como un espacio que puede atrapar a sus miembros en patrones inconscientes o alienantes. | Invita a la reflexión sobre el lado oscuro de la vida organizacional: represión, ansiedad, alienación. Liderazgo consciente de dinámicas psicológicas. |
Preguntas Frecuentes sobre las Metáforas en la Empresa
A continuación, se abordan algunas de las preguntas más comunes relacionadas con el uso y la importancia de las metáforas en el contexto empresarial:
¿Por qué son importantes las metáforas en la empresa?
Las metáforas son importantes porque actúan como lentes conceptuales que nos permiten comprender la complejidad organizacional de una manera más intuitiva y profunda. Simplifican ideas abstractas, mejoran la comunicación al crear un lenguaje compartido, revelan la identidad subyacente de la empresa y pueden destapar conflictos ocultos en la visión o estrategia. Son cruciales para el aprendizaje, la innovación y la gestión del cambio.
¿Cómo pueden las metáforas ayudar a resolver conflictos internos?
Las metáforas pueden ayudar a resolver conflictos al identificar las visiones o mentalidades subyacentes que los alimentan. Por ejemplo, si la gerencia ve la empresa como un "barco a toda vela" (velocidad, riesgo) mientras los empleados la ven como una "fortaleza inexpugnable" (seguridad, estabilidad), estas metáforas en conflicto pueden explicar la resistencia al cambio. Al hacer conscientes estas metáforas, se puede iniciar un diálogo para alinear visiones o encontrar una metáfora más integradora que todos puedan adoptar.
¿Las metáforas son solo un recurso poético?
Aunque las metáforas tienen un origen en la literatura y la poesía, su función va mucho más allá de lo estético. En el ámbito empresarial y científico, son herramientas cognitivas fundamentales que permiten construir conocimiento, modelar la realidad, facilitar la comprensión y comunicar conceptos complejos. Son una parte inherente del pensamiento y el lenguaje cotidiano, incluso cuando no somos conscientes de su uso.
¿Pueden las metáforas llevar a malentendidos?
Sí, las metáforas pueden llevar a malentendidos si no se utilizan con claridad y consideración. Su polisemia (múltiples significados) y la interpretación personal pueden generar diferentes comprensiones. Es fundamental que, al usar una metáfora clave, se explique el "fundamento" de la comparación y se asegure que el mensaje deseado es recibido. Un uso superficial o simplista también puede distorsionar la realidad.
¿Cómo puedo identificar las metáforas que operan en mi empresa?
Para identificar las metáforas dominantes en su empresa, preste atención al lenguaje que se utiliza comúnmente en reuniones, documentos, correos electrónicos y conversaciones informales. Observe las expresiones idiomáticas, los eslóganes, la forma en que se describen los problemas y las soluciones, y cómo se habla de la competencia o el futuro. Analice si hay metáforas en conflicto, como el ejemplo de "construir un negocio" vs. "moverlo hacia adelante". Las metáforas más poderosas son a menudo las que se usan inconscientemente.
En síntesis, las metáforas son mucho más que adornos lingüísticos; son herramientas cognitivas y conceptuales de inmenso valor para la gestión empresarial. Permiten traducir conceptos de un campo a otro, ampliando nuestro entendimiento de la complejidad organizacional y facilitando la creación de nuevas aplicaciones. Desde las metáforas biológicas que ven a las empresas como organismos vivos y en evolución, hasta las imágenes cotidianas de construcción, viaje o guerra, cada una ofrece una perspectiva única que moldea cómo pensamos y actuamos. Su capacidad para simplificar, comunicar y revelar verdades ocultas las convierte en un recurso indispensable para líderes y equipos. Sin embargo, su uso debe ser consciente y reflexivo, evitando el simplismo y asegurando que la metáfora elegida realmente sirva para profundizar la comprensión y no para oscurecerla. Al dominar el arte de la metáfora, las organizaciones pueden no solo mejorar su comunicación interna y externa, sino también desbloquear nuevas vías de conocimiento y desarrollo, permitiéndoles navegar el futuro con mayor claridad y agilidad.
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