15/12/2011
En los anales de la filosofía política, pocas obras han resonado con tanta fuerza y han generado tanto debate como el “Leviatán” de Thomas Hobbes. Publicada en 1651, en medio de la tumultuosa Guerra Civil Inglesa, esta obra maestra no solo sentó las bases de la teoría del contrato social moderno, sino que también introdujo una de las metáforas más perdurables y controvertidas del pensamiento político: el Leviatán. Más allá de su imponente título, que evoca a una criatura bíblica de inmensa magnitud, la metáfora del Leviatán encapsula la visión de Hobbes sobre la necesidad de un poder soberano fuerte y centralizado como única salvaguarda contra el caos inherente a la naturaleza humana. Para comprender plenamente esta metáfora, es esencial sumergirse en el contexto histórico que la forjó y en la profunda reflexión de Hobbes sobre la condición humana y la organización de la sociedad.

- ¿Qué Representa el Leviatán de Hobbes?
- El Estado de Naturaleza: La Semilla del Leviatán
- El Contrato Social y la Construcción del Leviatán
- La Estructura del “Leviatán”: Un Andamiaje Filosófico
- Ideas y Temas Centrales que Sustentan la Metáfora
- Símbolos y Analogías Asociadas al Leviatán
- Tabla Comparativa: Estado de Naturaleza vs. El Leviatán
- Preguntas Frecuentes sobre el Leviatán de Hobbes
- Conclusión
¿Qué Representa el Leviatán de Hobbes?
La metáfora del Leviatán, extraída del monstruo marino descrito en el Libro de Job y los Salmos de la Biblia, simboliza un Estado con una autoridad soberana tan poderosa y abarcadora que es capaz de mantener el orden social y prevenir la disolución en la anarquía. Para Hobbes, el Leviatán es la encarnación del Estado mismo, una entidad colosal creada por los individuos mediante un pacto social. Los ciudadanos renuncian a parte de sus libertades naturales a cambio de la protección y la seguridad que solo un poder absoluto puede garantizar.
La elección de este nombre no es casual. Así como el Leviatán bíblico es una criatura imponente que domina los mares, el Leviatán político de Hobbes encarna la idea de un gobierno centralizado con poder absoluto y control sobre sus súbditos. Esta imagen visual enfatiza la magnitud de la autoridad conferida al Estado y subraya la necesidad de un orden social inquebrantable para evitar el conflicto inherente al estado de naturaleza. Es una fuerza tan abrumadora que inspira temor y, por ende, obediencia, siendo este temor la base de la paz y la estabilidad.
El Estado de Naturaleza: La Semilla del Leviatán
Para entender por qué Hobbes consideró indispensable la creación de un Leviatán, es crucial comprender su concepto del “estado de naturaleza”. Thomas Hobbes percibió este estado como una condición de caos absoluto, una “guerra de todos contra todos” (bellum omnium contra omnes). En este escenario hipotético, sin un gobierno o una autoridad que imponga leyes, cada individuo posee un derecho natural ilimitado a todo, lo que inevitablemente conduce a la competencia, la desconfianza y la búsqueda de gloria. La vida en el estado de naturaleza sería “solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta”.

Hobbes argumentaba que en el estado de naturaleza no podía existir la moralidad tal como la conocemos, ya que cada acción estaría impulsada por la supervivencia individual. Las nociones de justicia o injusticia carecen de sentido en un entorno donde no hay leyes que las definan o una autoridad que las haga cumplir. La escasez de recursos, combinada con el reclamo equitativo de todos sobre todo, precipita a la humanidad en una lucha constante. La única salida de este ciclo de violencia y miedo es la razón, que lleva a los individuos a buscar la paz y la autoconservación, incluso si ello implica ceder una parte de su libertad.
La transición del estado de naturaleza al Estado-Leviatán se produce a través del contrato social. Este no es un acuerdo entre el pueblo y el soberano, sino un pacto entre los propios individuos para ceder voluntariamente una porción de sus derechos y libertades a una autoridad común. Esta cesión crea un poder supremo, el soberano (el Leviatán), que tiene la capacidad de hacer y aplicar leyes, resolver disputas y, lo más importante, castigar a quienes las infrinjan. La obediencia a este soberano es la clave para mantener la sociedad unida y evitar el regreso al caos.
Hobbes sostenía que el soberano debe poseer un poder absoluto e indivisible. Cualquier división de poder, ya sea entre diferentes ramas de gobierno o entre la autoridad civil y la religiosa, debilitaría al Leviatán y lo haría vulnerable a la disolución. Solo un poder incontestable puede infundir el temor necesario para que los hombres respeten las leyes y se abstengan de la violencia. La paz y la seguridad son tan valiosas que justifican la subordinación de las libertades individuales a la voluntad del soberano.
La Estructura del “Leviatán”: Un Andamiaje Filosófico
La obra “Leviatán” está meticulosamente estructurada en cuatro partes, cada una construyendo sobre la anterior para justificar la necesidad del Estado absoluto:
- De Man (Del Hombre): Esta primera sección explora la naturaleza humana, sus pasiones, su razón y sus facultades. Hobbes argumenta que los seres humanos son fundamentalmente egoístas y están impulsados por el deseo de autoconservación y la búsqueda de poder. Aunque buscan la paz, su naturaleza los inclina al conflicto si no hay una autoridad externa que los contenga. Aquí se sienta la base antropológica para la necesidad de un poder coercitivo.
- Of Commonwealth (De la República/Estado): En esta parte, Hobbes detalla cómo se forma el Estado a través del contrato social y las diferentes formas de gobierno (monarquía, aristocracia, democracia). Como acérrimo royalista, Hobbes aboga por la monarquía como la forma más eficiente y estable de gobierno, ya que el poder está concentrado en una sola voluntad, lo que minimiza la posibilidad de división y conflicto interno.
- Of a Christian Commonwealth (De la República Cristiana): Hobbes aborda la relación entre la autoridad civil y la religiosa. Cuestiona la validez de ciertas interpretaciones de los textos sagrados y argumenta que la autoridad religiosa debe estar subordinada a la autoridad civil. Para él, la división de poderes, especialmente entre la Iglesia y el Estado, es una de las principales causas de la guerra civil, como la que vivió en Inglaterra. El soberano civil debe ser la máxima autoridad en asuntos tanto temporales como espirituales para garantizar la unidad y la paz.
- Of the Kingdom of Darkness (Del Reino de la Oscuridad): En la sección final, Hobbes critica lo que él llama el “Reino de la Oscuridad”, que no es un lugar físico, sino una metáfora de la ignorancia, la superstición y la mala interpretación de las Escrituras. Identifica a la Iglesia y a ciertos eruditos como los principales beneficiarios de esta oscuridad, ya que manipulan a la gente para su propio beneficio, socavando la autoridad del soberano y fomentando la desunión.
Este andamiaje demuestra cómo, desde la comprensión de la naturaleza individual hasta la crítica de las instituciones que fomentan la desunión, Hobbes construye un argumento coherente para la supremacía y la necesidad de un Leviatán.

Ideas y Temas Centrales que Sustentan la Metáfora
La metáfora del Leviatán es el culmen de varias ideas entrelazadas en la filosofía de Hobbes:
- La Soberanía Absoluta: Es la idea de que el poder del Estado debe ser total e indivisible. Cualquier intento de limitarlo o dividirlo conduce a la inestabilidad y al riesgo de regresar al estado de naturaleza.
- El Contrato Social: El acuerdo voluntario entre los individuos para ceder sus derechos a un poder común, creando así la autoridad soberana. No es un contrato con el gobernante, sino entre los gobernados.
- La Naturaleza Humana Egoísta: La creencia de que los seres humanos son inherentemente egoístas, racionales pero impulsados por sus pasiones y el deseo de autoconservación, lo que los lleva a buscar poder sobre los demás.
- Orden sobre Libertad: Para Hobbes, la paz y la seguridad son los bienes más preciados, y están por encima de la libertad individual irrestricta. La libertad en el estado de naturaleza es una libertad para la guerra; la libertad bajo el Leviatán es la libertad de vivir sin miedo.
- La Crítica a la Autoridad Fragmentada: La insistencia en que la autoridad religiosa y civil deben estar unificadas bajo el soberano para evitar conflictos y desestabilización.
Símbolos y Analogías Asociadas al Leviatán
Aunque Hobbes no siempre usó símbolos explícitos más allá del propio monstruo, varios conceptos de su filosofía actúan como representaciones simbólicas del Leviatán:
- El Contrato Social en sí mismo: Representa el acuerdo colectivo que da origen al Leviatán, la voluntad unificada de someterse a una autoridad.
- La Soberanía Absoluta: Simboliza el poder inmenso e incontestable del Leviatán sobre todos los aspectos de la gobernanza, como la fuente última de ley y orden.
- La Commonwealth (Mancomunidad): El propio término que Hobbes usa para el Estado, denota un cuerpo político compuesto por individuos unidos bajo un gobernante soberano, reforzando la idea de una fuerza unificadora.
- El Cuerpo Político: Hobbes a menudo utiliza la analogía del Estado como un cuerpo, donde el soberano es la cabeza y los súbditos son los miembros. Esta metáfora subraya la interconexión y la necesidad de unidad bajo la autoridad del Leviatán para mantener la estabilidad.
- La Cruz de Leviatán (Símbolo de Azufre): Aunque no es un símbolo creado por Hobbes, se ha asociado con su filosofía. En alquimia, el azufre es un catalizador de cambio y purificación. De manera similar, la Cruz de Leviatán representa una autoridad soberana poderosa y total que puede transformar el caos en orden, manteniendo la solidez social.
Tabla Comparativa: Estado de Naturaleza vs. El Leviatán
| Aspecto | Estado de Naturaleza | El Leviatán (Estado Civil) |
|---|---|---|
| Condición Humana | Guerra de todos contra todos; vida solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta. | Paz, seguridad, progreso, sociedad civilizada. |
| Derechos y Libertades | Derecho natural ilimitado a todo; libertad sin restricciones. | Libertades restringidas por ley; derechos garantizados por el soberano. |
| Moralidad y Justicia | Ausencia de moralidad y justicia; cada uno es juez de su propia causa. | Existen leyes y moralidad; la justicia es definida y aplicada por el soberano. |
| Autoridad | Ausencia de autoridad central; anarquía. | Autoridad soberana absoluta e indivisible. |
| Objetivo Principal | Supervivencia individual a cualquier costo. | Preservación de la paz y la seguridad colectiva. |
| Base de la Sociedad | Miedo mutuo y competencia. | Contrato social y temor al soberano. |
Preguntas Frecuentes sobre el Leviatán de Hobbes
¿Cuál es la idea principal de Thomas Hobbes?
La idea principal de Thomas Hobbes es que, para que los seres humanos puedan coexistir sin caer en la anarquía y la guerra constante, es indispensable establecer un Estado fuerte y autoritario. Este Estado, el Leviatán, debe poseer un poder soberano absoluto para mantener el orden, hacer cumplir las leyes y garantizar la paz y la seguridad de sus súbditos, a quienes considera intrínsecamente egoístas y propensos al conflicto sin una autoridad superior.
¿Qué piensa Hobbes del hombre en su estado natural?
Hobbes considera que la naturaleza humana, en ausencia de un gobierno civil, es inherentemente egoísta y está impulsada por el deseo de autoconservación y la búsqueda de poder. Su famosa frase “el hombre es el lobo del hombre” (homo homini lupus) resume esta visión. En el estado de naturaleza, los hombres son iguales en su capacidad de dañarse mutuamente, lo que lleva a una competencia incesante y a un miedo constante a la muerte violenta. Para Hobbes, el hombre no es sociable por naturaleza, sino que las relaciones sociales se establecen por necesidad utilitaria, para escapar del miedo y el caos.
¿Qué quiso decir Hobbes cuando escribió que en el estado de naturaleza es una guerra de todos contra todos?
Cuando Hobbes afirmó que el estado de naturaleza es una “guerra de todos contra todos”, quiso decir que, sin una autoridad soberana que imponga orden y leyes, la vida humana se caracterizaría por un conflicto perpetuo y generalizado. No se trata necesariamente de batallas constantes, sino de una disposición permanente a la lucha, donde cada individuo es una amenaza potencial para los demás. La falta de leyes, moralidad y un poder coercitivo lleva a que cada persona tenga un derecho ilimitado a todo, lo que resulta en una competencia feroz por los recursos y la supervivencia, haciendo que la vida sea precaria, insegura y brutal.
¿Cómo se relaciona el Leviatán con el contrato social?
El Leviatán es el resultado directo del contrato social. Los individuos, al reconocer la insostenibilidad del estado de naturaleza, acuerdan entre sí renunciar a su derecho ilimitado a todo y transferir una parte de su libertad y poder a una autoridad común. Este acto de transferencia colectiva crea al Leviatán, el soberano absoluto, cuya función es hacer cumplir el pacto y mantener la paz y el orden. El contrato social no es un acuerdo entre el pueblo y el Leviatán, sino entre los propios individuos para crear al Leviatán.

¿Es el Leviatán de Hobbes una entidad buena o mala?
Desde la perspectiva de Hobbes, el Leviatán no es inherentemente “bueno” o “malo” en un sentido moral absoluto, sino que es una entidad necesaria y el mal menor. Es la única solución viable para escapar de la catástrofe del estado de naturaleza. Aunque su poder es absoluto y puede parecer opresivo, Hobbes argumenta que cualquier inconveniente de vivir bajo un soberano tan poderoso es preferible a la miseria y el caos de la guerra de todos contra todos. Es una herramienta indispensable para la supervivencia y el desarrollo de la sociedad civilizada.
¿Cuáles son las principales críticas al concepto del Leviatán de Hobbes?
Las críticas al Leviatán de Hobbes a menudo se centran en su defensa del absolutismo y la supuesta supresión de las libertades individuales. Muchos pensadores posteriores, como John Locke, argumentaron que los individuos tienen derechos naturales inalienables que no pueden ser cedidos a un soberano, y que el gobierno debe ser limitado y estar sujeto al consentimiento de los gobernados. Otra crítica común es la visión pesimista de Hobbes sobre la naturaleza humana, que algunos consideran demasiado negativa y unidimensional, ignorando la capacidad humana para la cooperación y la moralidad innata.
Conclusión
La metáfora del Leviatán de Thomas Hobbes sigue siendo una piedra angular del pensamiento político moderno. Representa una visión audaz y, para muchos, sombría, de la necesidad de un poder absoluto para asegurar la paz y la supervivencia humana. En un mundo donde los conflictos y la inestabilidad aún amenazan la convivencia, la reflexión de Hobbes nos invita a considerar el delicado equilibrio entre la libertad individual y la autoridad del Estado. El Leviatán, con toda su formidable presencia, se erige como un recordatorio de que, en la visión hobbesiana, la civilización misma es una construcción artificial, una obra de la razón y el miedo, diseñada para domar al “lobo” que reside en cada uno de nosotros y asegurar que la vida, a pesar de sus desafíos, sea más que solo “corta y brutal”. Su legado perdura, provocando debates y ofreciendo una lente poderosa a través de la cual analizar la compleja relación entre poder, orden y la incesante búsqueda de la seguridad humana.
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