¿Qué es una metáfora en la retórica de la imagen?

El Arte de la Persuasión: Retórica y Mitología Griega

01/02/2017

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Desde los albores de la civilización, la palabra ha sido una herramienta formidable, capaz de construir imperios, forjar destinos y moldear la percepción. En el corazón de esta capacidad de influencia yace la retórica, una disciplina milenaria que encontró su máximo esplendor en la Grecia antigua. Más que una mera colección de trucos oratorios, la retórica griega se configuró como un sistema integral para la construcción de discursos coherentes y persuasivos, cuyo impacto trascendió las plazas públicas para impregnar la literatura, la educación y, sorprendentemente, nuestra comprensión moderna del mundo a través de la metáfora. Este artículo desvela el fascinante origen de la retórica, sus componentes esenciales y cómo, incluso hoy, los relatos míticos de la Hélade continúan ofreciéndonos lentes interpretativas para la realidad.

¿Es la mitología griega una metáfora?
Aspectos destacados. \u25ba Los mitos griegos se utilizan como metáforas significativas o símiles interpretativos en la investigación y la evaluación educativa.

El Legado Imperecedero de la Retórica Griega

La retórica, en su concepción original, fue el arte de hablar bien y persuadir. Nació en la lengua hablada, en los foros y asambleas donde la argumentación era vital para la vida cívica. Sin embargo, su sabiduría pronto se extendió al discurso escrito, influyendo poderosamente en la literatura, especialmente cuando la palabra escrita ganó prestigio en el régimen imperial de Roma. Lejos de ser una disciplina anquilosada en el pasado, la retórica ha experimentado un notable resurgimiento en la era contemporánea. Sus principios se aplican activamente en campos tan diversos como la publicidad, la academia, la política y la defensa de puntos de vista en juicios civiles. Incluso hemos presenciado el nacimiento de una "retórica de la imagen", donde vídeos y fotografías utilizan figuras retóricas –como la metáfora, la metonimia o la personificación– para comunicar mensajes complejos y emotivos. La retórica ocupó un lugar central en los sistemas educativos antiguo y medieval, y su importancia fue crucial dentro de las disciplinas humanísticas hasta bien entrado el romanticismo, demostrando su relevancia perdurable a lo largo de los siglos.

Las Cinco Dimensiones de la Composición del Discurso

La elaboración y exposición de un discurso ante un auditorio son procesos que exigen la atención a cinco dimensiones interconectadas, pilares fundamentales de la retórica clásica. Estas son la inventio, la dispositio, la elocutio, la memoria y la actio.

Inventio: El Arte del Hallazgo

La inventio, del latín invenire ("hallar"), que a su vez proviene del griego εὒρεσις ("hallazgo"), es la primera fase y tiene como finalidad establecer los contenidos del discurso. No se trata de crear ideas de la nada, sino de seleccionar y encontrar, en un vasto repertorio de temas preexistentes, aquellos que son más adecuados para la exposición. El orador "halla" en su memoria, nutrida de topoi o loci (términos que significan "tópicos" o "lugares" comunes), las ideas propias o heredadas de la sociedad que pueden ser utilizadas en el discurso.
La tipología del tópico retórico es variada e incluye elementos como: persona, cosa, lugar, instrumento, causa, modo, tiempo, comparación y argumentación. En el ámbito literario, a estos se añade el "tópico literario", que son temas o motivos recurrentes en la tradición.

Dispositio: La Arquitectura del Mensaje

La dispositio, traducción del concepto griego τἀξις ("disposición"), se encarga de la organización estructurada de los elementos hallados en la inventio. Es crucial definir el número de partes del discurso y su orden de aparición. Aunque existen estructuras bipartitas, la más frecuente es la tripartita, que asume un desarrollo lineal con principio, medio y fin. Esta consta de:

  • Exordium: La parte inicial. Su objetivo principal es captar la atención y la buena voluntad del oyente (captatio benevolentiae), disipar animosidades, generar simpatía y establecer el tema o tesis.
  • Parte Media:
    • Narratio: Exposición clara y concisa del asunto y de la tesis del orador. Cuenta los hechos necesarios para demostrar la conclusión.
    • Argumentatio: Aquí se presentan las pruebas que confirman la propia posición (confirmatio o probatio) y se refutan las de la parte contraria (refutatio o reprehensio). Se recurre a una "lógica retórica" que, a diferencia de la lógica científica, busca convencer más que hallar la verdad, basándose en lo verosímil.
  • Peroratio: La recapitulación final. Su función es inclinar la voluntad del oyente, apelando a sus emociones (compasión, indignación) y facilitando el recuerdo de los puntos clave. Es el momento ideal para un "argumento-puñetazo" final que deje una impresión positiva.

Elocutio: La Vestimenta del Discurso

La elocutio es lo que hoy conocemos como estilo. Afecta al modo de expresar verbalmente los contenidos y su organización. Se manifiesta a través de cualidades y registros. Las cualidades elocutivas son:

  • Puritas: Corrección gramatical, evitando barbarismos (palabras incorrectas) y solecismos (construcciones sintácticas erróneas).
  • Perspicuitas: Claridad y comprensibilidad del discurso, lo opuesto a la oscuridad.
  • Ornatus: El embellecimiento del discurso mediante el uso de figuras literarias (tropos y figuras). Es el componente principal de la elocutio.

Los registros de la elocución (genera elocutionis) son modalidades estilísticas que combinan estas cualidades:

  • Genus Humile (Estilo Llano): Orientado a la enseñanza, se caracteriza por puritas, perspicuitas y un ornatus discreto.
  • Genus Medium (Estilo Medio): Busca deleitar, con una mayor presencia del ornatus.
  • Genus Sublime (Estilo Elevado): Pretende conmover, con todas las cualidades elocutivas presentes en grado máximo.

La compositio, parte de la elocutio, analiza la estructura sintáctica y fónica de los enunciados, distinguiendo entre estilo suelto (ideas sucesivas) y estilo periódico (estructura con autonomía argumentación y ritmo).

Memoria y Actio: La Ejecución Maestra

Finalmente, la retórica clásica consideraba crucial la memoria y la actio. La memoria se refiere a la memorización del discurso, apoyada tanto en la memoria natural como en la memoria artificiosa (técnicas mnemotécnicas). La actio, también llamada pronuntiatio, se ocupa de la declamación del discurso, prestando atención a la modulación de la voz y los gestos, asegurando que estén en perfecta consonancia con el contenido para maximizar el impacto.

Los Pilares de la Persuasión: Ethos, Pathos y Logos

Aristóteles identificó tres tipos de argumentos fundamentales para la persuasión, que no son solo herramientas lógicas, sino también psicológicas y éticas. Estos son el ethos, el pathos y el logos.

Tipo de ArgumentoDescripción y EnfoqueEjemplos y Objetivos
EthosArgumentos de orden afectivo y moral que atañen al emisor del discurso. Se centran en la credibilidad y el carácter del orador.El orador debe mostrarse:

  • Sensato y fiable: Capaz de dar consejos razonables.
  • Sincero: Sin disimular lo que piensa.
  • Simpático: Dispuesto a ayudar al auditorio.

Busca generar confianza y autoridad moral.

PathosArgumentos de orden puramente afectivo ligados al receptor del discurso. Buscan apelar a las emociones y sentimientos del auditorio.Busca suscitar emociones como:

  • Ira (ὀργή) o Calma (πραότης)
  • Odio (μίσος) o Amistad (φιλία)
  • Miedo (φόβος) o Confianza (θάρσος)
  • Vergüenza (αἰσχύνη) o Indignación (τὸ νεμεσάν)
  • Agradecimiento (χάρις) o Compasión (ἐλείνος)
  • Envidia (φθόνος) por las virtudes de otro (ζήλος)

Su objetivo es mover la voluntad del público.

LogosArgumentos ceñidos al tema y mensaje mismo del discurso. Se basan en la razón, la lógica y la evidencia.Utiliza argumentos:

  • Deductivos: De lo general a lo particular.
  • Analógicos: Comparación entre ideas o situaciones.

Se apoya en la verosimilitud más que en la verdad absoluta, buscando convencer a través del razonamiento.

Los Géneros Oratorios: Adaptando el Discurso al Propósito

La retórica clásica distinguió tres géneros principales de discursos, cada uno adaptado a un contexto y propósito específico:

Genus Iudiciale (Género Judicial o Forense)

Este género se utiliza en los tribunales o ante un juez, con el objetivo de acusar o defender a alguien respecto a hechos ocurridos en el pasado. Su eje central es la justicia o la injusticia, y sus polos son la acusación y la defensa. La habilidad del orador radica en reconstruir los eventos de manera convincente y persuadir al juez o jurado sobre la culpabilidad o inocencia.

Genus Deliberativum (Género Deliberativo o Político)

Los discursos deliberativos se pronuncian ante una asamblea o cuerpo político, y su finalidad es aconsejar o disuadir sobre una acción futura. Se centran en la utilidad o la conveniencia de una determinada propuesta. A diferencia del género judicial, que mira al pasado, el deliberativo se proyecta hacia el futuro, buscando influir en decisiones que afectarán a la comunidad.

Genus Demonstrativum (Género Demostrativo o Epidíctico)

Este género se ocupa de alabar o denostar a individuos o grupos ante un público. Se enfoca en hechos pasados, y el público no tiene capacidad para influir en ellos, sino solo para asentir o disentir sobre la manera en que el orador los presenta. Su objetivo es reforzar los valores de una comunidad a través de la celebración de virtudes o la condena de vicios. Sus polos son la alabanza (encomio) y el vituperio (denuesto).

¿Cuál es el origen de la retórica griega?
\u200b La retórica tiene su origen en la Grecia clásica, donde se entendía, como se sugiere en la voz latina ars bene dicendi, como la técnica de expresarse de manera adecuada para lograr la persuasión del destinatario.

Además de estos géneros, la retórica griega identificó siete "especies" (εἲδη) que podían estar presentes en cualquiera de los tres géneros: la suasoria (persuasión), disuasoria (disuasión), laudatoria (alabanza), vituperadora (crítica), acusatoria (acusación), exculpatoria (defensa) y la indagatoria (investigación). En la Edad Media, se añadieron las artes praedicandi (sermones), dictandi (cartas) y poetriae (poesía).

La Mitología Griega como Metáfora Viva y Eterna

Más allá de la estructura y la persuasión, la riqueza del lenguaje y el pensamiento griegos nos legó otra forma poderosa de comunicación: la mitología como metáfora. Los mitos griegos, lejos de ser meras historias antiguas, son narrativas culturales profundas que han servido y siguen sirviendo como marcos interpretativos, símiles explicativos y metáforas para entender fenómenos complejos, incluso en campos tan modernos como la investigación educativa.

Estos relatos arquetípicos ofrecen lentes universales para la experiencia humana:

  • Procusto: Representa el uso de estándares evaluativos arbitrarios que fuerzan la realidad a encajar en un molde preestablecido, sin importar la distorsión o el daño.
  • Mentor: Encarna la figura del investigador como facilitador o mejorador, guiando a aquellos con menos experiencia, un arquetipo de guía sabio.
  • Prometeo: Simboliza al investigador abnegado, que se sacrifica por el conocimiento o el progreso, a menudo enfrentando consecuencias por su audacia.
  • Perifetes: Ilustra al evaluador que, por incompetencia o crueldad, inflige daño o sufrimiento, un recordatorio de la responsabilidad ética.
  • Sísifo: Personifica la ansiedad del investigador por alcanzar sus metas, enfrentándose a tareas repetitivas o aparentemente inútiles, pero persistiendo con esfuerzo.
  • Ulises: Es un arquetipo para la investigación cualitativa, representando la curiosidad incansable, la astucia, la capacidad de adaptación y el viaje de descubrimiento a través de lo desconocido.

La asombrosa relevancia de estos mitos, después de más de dos milenios, subraya su poder como marcos explicativos. Al utilizarlos para interpretar fenómenos contemporáneos, reconectamos la investigación cualitativa actual con las antiguas formas de dar sentido al mundo, demostrando que la sabiduría de los griegos sigue siendo una fuente inagotable de comprensión y expresión.

Preguntas Frecuentes sobre Retórica y Metáforas

¿Por qué sigue siendo importante la retórica en la actualidad?

La retórica es crucial hoy más que nunca porque nos enseña a estructurar el pensamiento, comunicar ideas de manera efectiva y persuasiva, y analizar críticamente los mensajes que recibimos. En un mundo saturado de información, la capacidad de argumentar con coherencia y captar la atención es una habilidad invaluable en la política, los negocios, la educación y la vida cotidiana.

¿Cómo se relaciona la retórica con las metáforas?

Las metáforas son una de las figuras retóricas más poderosas, un componente clave del ornatus dentro de la elocutio. Permiten al orador o escritor embellecer el discurso, hacer ideas complejas más comprensibles y evocar emociones, al establecer una relación de semejanza entre dos conceptos distintos. Son herramientas esenciales para la persuasión y la claridad conceptual.

¿Qué es un "tópico" en el contexto de la retórica?

En retórica, un "tópico" (del griego topos, "lugar") es un lugar común o un esquema de pensamiento preestablecido que sirve como punto de partida para la invención de argumentos. Son categorías de ideas o temas que los oradores utilizan para hallar el contenido de sus discursos, como "causa", "efecto", "comparación", "persona", etc.

¿Son los mitos griegos solo historias antiguas o tienen un significado más profundo?

Lejos de ser solo cuentos, los mitos griegos son narrativas con un significado cultural y psicológico profundo. Funcionan como metáforas vivas de la condición humana, los dilemas morales y los fenómenos naturales. Como se ve en la investigación educativa, ofrecen arquetipos y marcos interpretativos que trascienden el tiempo, permitiéndonos comprender y explicar patrones de comportamiento y situaciones complejas en la sociedad actual.

¿Puede la retórica aplicarse a medios visuales, como imágenes y videos?

Sí, absolutamente. Gracias a las nuevas tecnologías audiovisuales, ha surgido lo que se conoce como "retórica de la imagen". Las imágenes y los videos pueden emplear figuras retóricas visuales (como la metáfora visual, la metonimia o la personificación a través de la animación) para transmitir mensajes complejos, evocar emociones y persuadir al espectador de manera tan efectiva como el lenguaje hablado o escrito.

Conclusión

La retórica griega, con sus sofisticados procesos de inventio, dispositio y elocutio, y sus profundas comprensiones sobre el ethos, pathos y logos, nos legó un mapa invaluable para la comunicación efectiva. Su influencia no solo reside en la estructura de nuestros discursos o la elocuencia de nuestro lenguaje, sino también en cómo utilizamos las narrativas, especialmente los mitos, para dar sentido a nuestra existencia. Las metáforas griegas, con su eco de sabiduría ancestral, demuestran que las herramientas de persuasión y comprensión forjadas en la Hélade siguen siendo tan relevantes hoy como lo fueron hace miles de años, iluminando nuestro camino en un mundo en constante búsqueda de significado y conexión.

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