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Borges y el Martín Fierro: Una Relectura Eterna

01/02/2008

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El 'Martín Fierro' de José Hernández es, sin lugar a dudas, uno de los pilares fundacionales de la literatura argentina, una obra que ha moldeado el imaginario nacional y ha sido objeto de innumerables interpretaciones. Pero ¿qué sucede cuando un gigante de la talla de Jorge Luis Borges se acerca a un texto tan arraigado? No es una simple lectura, sino una profunda inmersión, una crítica incisiva y, en última instancia, una reescritura que lo transforma, revelando capas de significado que pocos habían imaginado. Borges, con su mente laberíntica y su vasta cultura, no solo interpretó la epopeya gauchesca, sino que la hizo suya, entrelazándola con su propia historia familiar y sus obsesiones filosóficas. Su relación con la obra de Hernández es un complejo entramado de admiración, rechazo, apropiación y profunda resignificación, una danza entre el texto original y la visión única de uno de los escritores más influyentes del siglo XX. Acompáñanos en este viaje por las sendas que Borges trazó sobre la pampa literaria, desentrañando su particular visión del 'Martín Fierro' y cómo sus cuentos y ensayos lo resignificaron para siempre.

¿Cuántos nombres de pila tenía Luis Borges?
El 24 de agosto de 1899, Buenos Aires, Argentina, vio nacer a uno de los escritores más emblemáticos de América Latina y el mundo: Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo, conocido simplemente como Jorge Luis Borges, cuyo extenso nombre de pila le fue dado en honor a sus abuelos.

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Un Diálogo Constante con el Clásico Argentino

Desde su infancia, el 'Martín Fierro' ocupó un lugar paradójico en la vida de Jorge Luis Borges. Aunque su madre, Leonor Acevedo, le había prohibido leerlo por la filiación rosista de José Hernández, el joven Borges lo devoró a hurtadillas, no como una obligación pedagógica, sino como un apasionante libro de aventuras. Esta primera aproximación clandestina sentó las bases de una fascinación compleja y una relación problemática que perduraría toda su vida. Borges, heredero de un linaje patricio y unitario, se sintió investido de una autoridad particular para dialogar con la historia y la literatura de su patria. Siempre sostuvo que llegaba a las cosas después de pasar por los libros, y su encuentro con la pampa y los gauchos no fue la excepción; su experiencia de la realidad estaba mediada por la literatura.

A lo largo de su carrera, Borges manifestó una lectura crítica y personalísima del 'Martín Fierro', distanciándose de las interpretaciones canónicas de Leopoldo Lugones o Ricardo Rojas, que lo habían elevado a la categoría de poema épico nacional. Para Borges, el 'Martín Fierro' no era una epopeya, sino más bien una novela en verso, una historia particular de un gaucho cuchillero del siglo XIX, más que un símbolo de los orígenes heroicos de Argentina. Desconfiaba de su clasificación oficial como “clásico” en el sentido de una institucionalización ideológica. Si bien valoraba su indudable virtud estética, la separaba de las dudosas virtudes morales de su ambiguo protagonista. Lo que realmente le atraía era el carácter “épico” en un sentido más general y directo: el culto al coraje y al valor personal, temas recurrentes en toda su obra. Creía que, como otros grandes libros, el 'Martín Fierro' había sobrepasado las intenciones políticas de su autor, conteniendo los temas eternos del destino y el mal, y que su supervivencia residía en su capacidad de transformarse en la memoria de los hombres.

El Lector como Creador: La Poética de Borges

Para comprender la magnitud de la intervención borgesiana sobre el 'Martín Fierro', es fundamental adentrarse en su particular poética de la lectura, expuesta magistralmente en textos como 'Pierre Menard, autor del Quijote'. Borges desafió la noción simplista del autor como creador original y del lector como consumidor pasivo. Para él, la literatura no es agotable, porque un solo libro no lo es. Un libro no es un ente incomunicado; es una relación, un eje de innumerables relaciones. Una literatura difiere de otra “menos por el texto que por la manera de ser leída”. En este sentido, leer es crear textos nuevos, y crear es leer textos anteriores. La obra borgesiana se inscribe bajo el signo de la interrogación permanente de las concepciones establecidas del mundo y la literatura. Su concepción de la escritura como palimpsesto, o escritura en segundo grado, implica que todo texto es una reescritura de otros textos preexistentes, y que cada lectura activa nuevas posibilidades de sentido. 'Borges, autor del Martín Fierro' no es solo un juego de palabras; es la aplicación directa de esta poética, donde el texto de Hernández se convierte en un espejo que refleja y moldea la identidad del lector-escritor.

Cruz y el Destino Revelado: Reescrituras y Simbolismo

La apropiación más explícita y profunda del 'Martín Fierro' por parte de Borges se materializa en dos de sus cuentos más célebres: 'Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)' (1944) y 'El fin' (1953). 'Biografía de Tadeo Isidoro Cruz' es, según el propio Borges, una “glosa al Martín Fierro”, concretamente al momento clave en el canto IX donde el sargento Cruz, persiguiendo a Martín Fierro, se pasa inesperadamente a su lado. Borges inventa para Cruz un nombre completo, 'Tadeo Isidoro', cargado de resonancias simbólicas: 'Tadeo' (valiente) y 'Isidoro' (uno de los nombres de pila de Borges y de sus antepasados maternos), conectando así el destino del personaje con su propia genealogía. Las fechas del título también son invenciones que se adecúan a la época, pero que también contienen alusiones familiares.

El cuento de Borges no solo selecciona y altera detalles del original, sino que los magnifica para explorar temas como el destino y la identidad. La historia de Cruz se presenta como una búsqueda de su rostro verdadero, su esencia. El epígrafe de Yeats, “I'm looking for the face I had / before the world was made”, anticipa el motivo central: la recuperación de lo perdido, el mundo primigenio de los arquetipos. El momento culminante de la vida de Cruz es su “lúcida noche fundamental”: la noche en que “por fin vio su propia cara, la noche en que por fin escuchó su nombre”. Es un instante de anagnórisis y autognosis, donde el hombre comprende quién es en realidad. Borges sentencia: “Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es.”

Este cuento no puede desvincularse del contexto político de la Argentina de los años 40. La llegada del peronismo al poder en 1946 fue vivida por Borges como un retroceso a la barbarie y al caudillismo, una reencarnación del tirano Rosas. Su 'Poema conjetural', escrito en 1943, ya reflejaba esta lucha entre civilización y barbarie, y su propia añoranza por probar su valor en tiempos difíciles. El acto de Cruz de pasarse al lado del gaucho matrero, de rechazar su uniforme y sus insignias, es interpretado por Borges como un acto de rebeldía individualista frente al Estado, una elección de su “íntimo destino de lobo, no de perro gregario”. La frase “comprendió que el otro era él” encapsula la idea del doble y la identidad compartida entre Cruz y Fierro, una traición heroica que Borges, paradójicamente, abrazó como una virtud argentina frente a la opresión.

El Fin que no fue el Fin: La Culminación de una Venganza

Si 'Biografía de Tadeo Isidoro Cruz' es una glosa, 'El fin' (1953) es una audaz corrección y culminación del 'Martín Fierro'. Borges, sin tener en cuenta el espíritu conciliador de 'La vuelta de Martín Fierro', añade un epílogo infiel, reescribiendo el final desde la ética del coraje que predominaba en la primera parte. En 'El fin', se narra el duelo a cuchillo entre el Moreno (hermano del gaucho asesinado por Fierro en la primera parte) y Martín Fierro, y la muerte de este último, un suceso que Hernández había evitado. Borges inventa a Recabarren, un hombre inmóvil y mudo que, desde su catre, es el testigo ocular de este duelo trascendente. Recabarren puede ser visto como una proyección del propio Borges, el lector/autor que, a través de su inmovilidad, convoca y sueña la acción que el poema original no quiso revelar.

El relato de Borges es sutil y lleno de ambigüedades, sugiriendo que lo que se narra podría ser un sueño o una visión del postrado Recabarren. La guitarra, el cencerro, la llanura abstracta al atardecer, todo contribuye a crear una atmósfera onírica. La conversación entre Fierro y el Moreno, lacónica y cargada de tensión, precede el inevitable desenlace. La pelea reproduce y, a la vez, invierte la de Fierro con el Moreno de la primera parte: ahora es Fierro quien cae. El Moreno, al cumplir su tarea de justiciero, se convierte en el nuevo Fierro, asumiendo el destino de victimario. “Cumplida su tarea de justiciero, ahora era nadie. Mejor dicho era el otro: no tenía destino sobre la tierra y había matado a un hombre”. De esta manera, Borges proyecta el cuento más allá del libro, abriendo una cadena interminable de venganzas y destinos, un ciclo cainita que nunca tiene un fin verdadero. 'El fin' de Borges no es un cierre, sino una perpetuación de la violencia y el honor.

¿Qué dijo Jorge Luis Borges sobre la obra
Y que para él no fue más que un libro de aventuras: «los muchachos leían el Martín Fierro como ahora leen a Van Dine o a Emilio Salgari; a veces clandestina y siempre furtiva, esa lectura era un placer y no el cumplimiento de una obligación pedagógica» (El Martín Fierro, OCC 513).
Tabla Comparativa: Visión Tradicional vs. Visión de Borges sobre el 'Martín Fierro'
AspectoVisión Tradicional/CanónicaVisión de Jorge Luis Borges
GéneroEpopeya nacional, poema fundacional.Novela en verso, historia particular de un gaucho.
HéroeSímbolo del gaucho argentino, figura ejemplar.Gaucho cuchillero ambiguo, de dudosas virtudes morales.
Acto de CruzEjemplo de lealtad a un valiente, compañerismo.Acto de rebeldía individualista contra la autoridad del Estado.
Final de FierroRetorno a la vida civilizada, consejos a los hijos.Muerte en duelo, culminación de un ciclo de venganza.
Naturaleza del textoObra cerrada, con un mensaje claro.Texto inagotable, palimpsesto, abierto a infinitas reescrituras.
Virtud principalRepresentación de la nacionalidad y sus valores.Exaltación del coraje, el valor personal y el destino.

Más Allá del Verso: El Legado de una Relectura

A pesar de su profunda y transformadora relectura, Borges lamentó en varias ocasiones que los argentinos hubieran escogido al 'Martín Fierro', una obra de raíces bárbaras, como su libro clásico ejemplar, en lugar del civilizador 'Facundo' de Sarmiento. Sin embargo, el sueño que él siempre soñó, que le tocó soñar y que finalmente se le impuso literariamente, fue el de Hernández. En su prosa breve 'Martín Fierro' (1957), Borges condensa esta idea: las vicisitudes históricas “son como si no hubieran sido”, pero el sueño de un hombre, el de Hernández, “vuelve a ser, infinitamente” en la memoria colectiva. “Los visibles ejércitos se fueron y queda un pobre duelo a cuchillo; el sueño de uno es parte de la memoria de todos.”

La contribución de Borges al 'Martín Fierro' no fue solo una interpretación; fue una creación que alteró para siempre la percepción de la obra original. Después de Borges, el 'Martín Fierro' es otro. Su genialidad reside en haber desenterrado y declarado lo que, según él, estaba implícito en el libro, pero que nadie había visto o querido ver. Sus reescrituras no solo enriquecieron el clásico, sino que lo anclaron en el universo borgesiano de los dobles, los laberintos, el destino ineludible y la búsqueda de la identidad verdadera, convirtiendo una epopeya gaucha en un espejo de la condición humana.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál era el nombre completo de Jorge Luis Borges?
El nombre completo de este insigne escritor era Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo. Sus extensos nombres de pila le fueron dados en honor a sus abuelos.

¿Escribió Jorge Luis Borges alguna novela?
No, Jorge Luis Borges no escribió novelas en el sentido tradicional. Se destacó principalmente como autor de cuentos, ensayos y relatos breves, un estilo que le permitía explorar su vasta cultura, mundos alternativos, simbolismos y profundas reflexiones filosóficas.

¿Por qué la madre de Borges le prohibió leer el 'Martín Fierro'?
La madre de Jorge Luis Borges, Leonor Acevedo, le prohibió leer el 'Martín Fierro' porque José Hernández, el autor, había sido un partidario de Juan Manuel de Rosas. Rosas era un caudillo federal y enemigo político de los ancestros unitarios de la familia Borges, lo que generaba un rechazo familiar hacia todo lo asociado con su figura.

¿Cómo reinterpretó Borges el acto de Cruz en su cuento?
Borges reinterpretó el acto del sargento Cruz (cuando se une a Martín Fierro en lugar de apresarlo) como un profundo acto de individualismo y rebeldía. Para Borges, Cruz no solo mostró lealtad a un valiente, sino que rechazó la autoridad abstracta del Estado y su uniforme, eligiendo seguir su propio destino y su íntima naturaleza de “lobo”, lo que lo convirtió en un héroe que se rebela contra el sistema.

¿Qué significa que Borges considerara el 'Martín Fierro' un 'palimpsesto'?
Que Borges considerara el 'Martín Fierro' un palimpsesto significa que para él, la obra no era un texto cerrado e inalterable, sino una superficie sobre la cual se podían escribir y leer nuevas capas de significado. Implicaba que el libro era capaz de infinitas repeticiones, versiones y perversiones, y que cada lectura y reescritura añadía nuevas dimensiones a su sentido original, demostrando que un libro es un eje de innumerables relaciones.

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