¿Qué propone Richard Rorty?

Richard Rorty: El Filósofo de la Esperanza Pragmatista

15/07/2025

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Richard Rorty (1931-2007) fue una figura intelectual que transformó el paisaje de la filosofía estadounidense de finales del siglo XX y principios del XXI. Con una formación que abarcaba la filosofía y la literatura comparada, Rorty forjó una perspectiva distintiva conocida como el Nuevo Pragmatismo o neopragmatismo. Su obra representa un desafío radical a las suposiciones fundamentales de la filosofía occidental, instando a repensar nuestra relación con el conocimiento, la verdad y la sociedad.

¿Qué propone Richard Rorty?
La motivación de todo su programa reside en el desafío de Rorty a la noción de una realidad independiente de la mente y del lenguaje, a la que científicos, filósofos y teólogos apelan al profesar su comprensión de la verdad. Esto influye considerablemente en sus opiniones políticas.

Desde una edad temprana, Rorty se sintió atraído por la filosofía analítica, pero pronto se desilusionó al percibir en ella el mismo "defecto fatal" que había asociado con el platonismo: el representacionalismo. Esta idea, de que la mente es un "espejo de la naturaleza" capaz de acceder directamente a las "cosas en sí mismas", se convirtió en el blanco principal de su crítica. Influenciado por pensadores como Darwin, Gadamer, Hegel y Heidegger, Rorty se volcó hacia el pragmatismo, proponiendo una visión de la filosofía no como la búsqueda de verdades inmutables, sino como una herramienta adaptativa para la vida humana.

Índice de Contenido

¿Qué Propone Richard Rorty? El Corazón de su Nuevo Pragmatismo

La propuesta central de Richard Rorty se articula en su obra más célebre, La filosofía y el espejo de la naturaleza (1979). En ella, Rorty abandona la noción de un poder mental privilegiado que nos permite un acceso directo a una realidad independiente de la mente o el lenguaje. En su lugar, ofrece una narrativa alternativa que adapta los principios evolutivos de Darwin a la filosofía del lenguaje. Para Rorty, el lenguaje no es un medio para "representar" una realidad preexistente, sino una herramienta adaptativa que utilizamos para lidiar con nuestros entornos naturales y sociales, con el fin de lograr fines deseados y pragmáticos.

Su programa filosófico está motivado por el desafío a la idea de una realidad independiente de la mente y el lenguaje a la que científicos, filósofos y teólogos apelan al profesar su comprensión de la verdad. Esto tiene profundas implicaciones para sus puntos de vista políticos. Basándose en los escritos de John Dewey sobre la democracia, Rorty vincula la inventiva teórica con la esperanza pragmática. En lugar de preocuparse por si nuestras creencias están bien fundamentadas, Rorty, en Filosofía y esperanza social (1999), aconseja que es mejor enfocarse en si hemos sido lo suficientemente imaginativos para desarrollar alternativas interesantes a nuestras creencias actuales.

Su premisa es que, en un mundo sin fundamentos últimos, un humanismo secular y creativo debe reemplazar la búsqueda de una autoridad externa (Dios, Naturaleza, Método, etc.) para proporcionar esperanza para un futuro mejor. Caracteriza ese futuro como libre de afirmaciones dogmáticamente autoritarias sobre la verdad y la bondad. Así, Rorty ve su Nuevo Pragmatismo como el siguiente paso legítimo para completar el proyecto de la Ilustración de desmitificar la vida humana, librando a la humanidad de las "metáforas ontoteológicas" restrictivas de las tradiciones pasadas, y reemplazando las relaciones de poder de control y subyugación inherentes a estas metáforas con descripciones de relaciones basadas en la tolerancia y la libertad.

La Verdad para Rorty: Una Construcción Humana

Para Richard Rorty, la verdad no es algo que esté "ahí fuera" esperando ser descubierta, sino una propiedad de las oraciones que son elementos de lenguajes humanos, y estos lenguajes son, a su vez, creaciones humanas. La distinción crucial que Rorty hace es entre el mundo y las descripciones del mundo:

Necesitamos hacer una distinción entre la afirmación de que el mundo está ahí fuera y la afirmación de que la verdad está ahí fuera. Decir que el mundo está ahí fuera, que no es nuestra creación, es decir, con sentido común, que la mayoría de las cosas en el espacio y el tiempo son los efectos de causas que no incluyen los estados mentales humanos. Decir que la verdad no está ahí fuera es simplemente decir que donde no hay oraciones no hay verdad, que las oraciones son elementos de lenguajes humanos, y que los lenguajes humanos son creaciones humanas.

¿Qué predijo Richard Rorty?
Varios escritores han citado la predicción de Rorty sobre el ascenso de un hombre fuerte y autoritario que ganaría popularidad entre los obreros, como un presagio del ascenso de Donald Trump al poder político. Wolf Lepenies destacó la previsión de Rorty en una publicación alemana en el momento en que se materializó.

El mundo no habla, solo nosotros lo hacemos. El mundo puede, una vez que nos hemos programado con un lenguaje, hacer que tengamos creencias. Pero no puede proponernos un lenguaje para hablar. Esta perspectiva, influenciada por Nietzsche, sugiere que la idea de "conocer la verdad" debe ser abandonada. En lugar de ello, el auto-conocimiento se convierte en auto-creación, un proceso de inventar un nuevo lenguaje para narrar nuestras causas y nuestra contingencia. Para Rorty, la sociedad liberal es aquella que se contenta con llamar "verdadero" a lo que resulte de encuentros abiertos y persuasivos, sin la necesidad de una verdad trascendente que deba prevalecer.

La Ideología de Richard Rorty: Humanismo Secular y Democracia Radical

La ideología de Rorty se enmarca en un humanismo secular y un liberalismo democrático de corte pragmático. Rechaza cualquier búsqueda de fundamentos metafísicos o epistemológicos para nuestras creencias y valores. En su lugar, propone que la moralidad y la ciencia son procesos evolutivos, donde los medios conducen a fines que, a su vez, se convierten en medios para futuros objetivos. Esta "continuidad de medios y fines" de Dewey significa que cambiamos nuestras ideas de lo que es verdadero, correcto y bueno basándonos en el éxito y el fracaso de nuestros esfuerzos previos para cumplir nuestras esperanzas.

Rorty aboga por una "esperanza ilimitada" o un "meliorismo melancólico", reemplazando las esperanzas fundacionalistas de certeza con las de crecimiento perpetuo y cambio constante. Esto nos permite dirigir conversaciones y esperanzas en nuevas direcciones inimaginables. Para él, no hay más restricciones en la investigación que las conversacionales, sin "restricciones generales derivadas de la naturaleza de los objetos, o de la mente, o del lenguaje, sino solo aquellas restricciones al por menor proporcionadas por los comentarios de nuestros compañeros investigadores."

Su liberalismo se caracteriza por la tolerancia y la apertura de mente, promoviendo una "democracia de la pluralidad y la esperanza" donde la autonomía privada y la solidaridad comunitaria coexisten. En lugar de buscar una naturaleza humana esencial y universalizable, Rorty propone que busquemos justificaciones relevantes para una práctica contextualmente arraigada. La pérdida de la incondicionalidad asociada con las nociones de verdad es, pragmáticamente hablando, una ganancia, ya que permite la satisfacción práctica sin cerrar la puerta a futuras recalibraciones.

Etnocentrismo Rortyano: Una Justificación Contextual

El etnocentrismo de Rorty no implica superioridad cultural, sino el reconocimiento de que todas las razones son razones para una gente particular, restringidas por condiciones espaciales, temporales y sociales. Cuando nuestras creencias han sido justificadas a una audiencia pertinente, no necesitamos hacer más afirmaciones, universales o de otro tipo. Insistir en la independencia del contexto sería dotar a la razón de poderes causales que le permitirían resistir la refutación. Para Rorty, solo existen diversas comunidades lingüísticas, cada una con su propio "vocabulario final" y su perspectiva compartida y contextualmente arraigada de la realidad, una realidad que siempre es y ya está interpretada desde ese punto de vista.

¿Qué Predijo Richard Rorty? La Crítica a la Izquierda Cultural

En su libro Lograr nuestro país: El pensamiento de izquierda en la América del siglo XX (1998), Rorty diferencia entre dos vertientes de la izquierda estadounidense: la izquierda cultural y la izquierda reformista. Critica a la izquierda cultural, ejemplificada por post-estructuralistas como Michel Foucault y posmodernistas como Jean-François Lyotard. Aunque estos intelectuales realizan afirmaciones perspicaces sobre los males de la sociedad, Rorty sostiene que no ofrecen alternativas y, a veces, incluso presentan el progreso como problemático.

Por otro lado, la izquierda reformista, ejemplificada por John Dewey, prioriza el progreso en su objetivo de "lograr nuestro país". Rorty ve a esta izquierda reformista actuando en el espíritu filosófico del pragmatismo. Argumenta a favor del "orgullo nacional" como un motivador para mejorar la nación, contrastando las obras literarias modernas que expresan auto-burla o auto-disgusto con las novelas socialistas de principios del siglo XX (como La jungla o Las uvas de la ira) que, aunque criticaban a América, lo hacían con la esperanza de que el país se transformara para cumplir sus ideales. La izquierda, para Rorty, es "el partido de la esperanza", que insiste en que "nuestra nación aún no está lograda".

¿Qué es la verdad para Rorty?
Para Rorty, la verdad no es ni más ni menos que lo que puede expresarse mediante el lenguaje. Necesitamos distinguir entre la afirmación de que el mundo está ahí fuera y la afirmación de que la verdad está ahí fuera.

La Fusión de Influencias: Construyendo el Neopragmatismo

La filosofía de Rorty es un crisol de influencias, reinterpretadas a través de su lente pragmática. A continuación, exploramos cómo ciertos pensadores clave moldearon su pensamiento:

G. W. F. Hegel: Historicismo como Protopragmatismo

La disposición de Hegel en su Fenomenología del Espíritu a abandonar la certeza y la eternidad como metas filosóficas inspiró a Rorty a apreciar la irreductible temporalidad de todo. Rorty ve el cambio de Hegel de la metáfora de la salvación individual a través del contacto con una realidad trascendental a la salvación a través de la finalización de un proceso histórico como un "protopragmatismo". Este cambio, de la "voluntad de Dios" o la "Vía de la Naturaleza" a los procesos interpretativos, abrió el camino para que los intelectuales concibieran su tarea como la construcción de un futuro mejor, en lugar de la búsqueda de una idea estática del Bien.

Charles Darwin: La Naturalización del Lenguaje y el Ser

Rorty sostiene que Darwin demostró cómo "naturalizar" a Hegel al prescindir de las afirmaciones de que lo real es racional, permitiendo una narrativa de cambio como una serie interminable de despliegues progresivos. El propósito que trasciende a un organismo dado es eliminado en favor de la aptitud de un organismo particular para su entorno local. Para Rorty, el lenguaje no es una adición misteriosa a la criatura humana, sino parte de nuestra "animalidad". Como transmisor de significado, el lenguaje debe entenderse como el uso de oraciones para lograr un objetivo práctico a través de un esfuerzo cooperativo. Darwin hizo respetable el materialismo, y con ello, la búsqueda de una causa no natural para la vida en la Tierra puede ser descartada como equivocada. "Después de Darwin", afirma Rorty, "fue posible creer que la naturaleza no conduce a nada, que la naturaleza no tiene nada en mente".

Martin Heidegger: Contingencia sobre Certeza

Heidegger influyó en Rorty hacia el proceso sobre la permanencia. Al etiquetar la historia de la metafísica occidental como la "tradición ontoteológica", Heidegger postuló una suposición subyacente: la relación de poder del "más fuerte superando al más débil". Rorty concuerda con Heidegger en que la "búsqueda de certeza, claridad y dirección desde fuera puede verse también como un intento de escapar del tiempo". La voluntad de verdad del metafísico es, en realidad, el impulso poético disfrazado. Para Rorty, Heidegger nos dice que solo estamos nosotros, los humanos, y el poder de las palabras que pronunciamos. No hay diseñador, controlador ni coreógrafo de los proyectos humanos, solo nosotros mismos y los lenguajes que creamos. "No somos nada más que las palabras que usamos."

John Dewey: Democracia Pragmatista y Esperanza Social

Rorty "malinterpreta" o "redescribe" intencionalmente a John Dewey desde la perspectiva de un pragmatista de finales del siglo XX, despojándolo de lo que considera "metáforas muertas" en su filosofía (como su retórica empírica "cientificista"). Lo que pervive para Rorty en el pensamiento de Dewey es su naturalismo y pragmatismo. La visión de Dewey de una utopía democrática incluye un pensamiento "técnico" y pragmático al servicio de la práctica social para lograr la integración de la investigación y la poesía, la teoría y la práctica.

Dewey rechaza el representacionalismo y el esencialismo, elevando la práctica sobre la teoría. Para Rorty, la selección de "memes" (ideas, prácticas culturales) se vincula con la selección natural darwiniana. No hay una práctica social privilegiada y final; ninguna "especie" cultural es intrínsecamente favorecida sobre otra. El éxito de un meme está determinado por su utilidad dentro de un grupo social. Rorty promueve una democracia de pluralidad y esperanza, donde la competencia de ideas es libre y la felicidad humana tiene la mejor oportunidad.

Donald Davidson: Verdad y Significado sin Representación

La posición de Rorty sobre la verdad y el significado se debe en gran parte al argumento de Donald Davidson contra la distinción entre contenido y esquema. Para Davidson, la "verdad" es un término transparente que no explica nada en sí mismo, sino que emerge cuando las reglas de acción interactúan causalmente con el mundo de manera exitosa. Rorty, aunque influenciado por Davidson, rechaza todas las apelaciones a la verdad, davidsoniana o de otro tipo, en favor de la justificación social. Dado que no hay barreras entre uno mismo y el mundo, somos libres de proponer creencias con el objetivo de persuadir a otros sobre su eficacia para obtener los resultados que más desean.

La Filosofía como Metáfora y la Desaparición de los Dualismos

En línea con su nominalismo, Rorty concibe la filosofía como una metáfora. Una vez que se abandona la búsqueda de la verdad y de una realidad oculta, el papel de la práctica social es liberar a la humanidad de viejas metáforas arraigadas en la superstición y la mistificación. Esto se logra ofreciendo nuevas metáforas y remodelando vocabularios que se adapten a nuevas "visiones anormales". La clave es reconocer que las teorías filosóficas han tendido a reificar lo que en el pasado se propuso como metáforas útiles. Esta "idolatría" cognitiva es una consecuencia de la teoría de la correspondencia del conocimiento.

¿Cuál es la ideología de Richard Rorty?
Rorty abogó por la creación de una cultura global de derechos humanos para prevenir las violaciones mediante una educación sentimental . Argumentó que deberíamos fomentar la empatía o enseñarla a los demás para comprender su sufrimiento.

Rorty rechaza las dicotomías tradicionales que han dominado la filosofía occidental, como la distinción entre realidad y apariencia, mente y materia, o sujeto y objeto. Para él, estas distinciones son "reliquias" de una tradición ontoteológica que ha buscado una autoridad externa o intrínseca. En su lugar, propone un "materialismo no reduccionista" y un "nominalismo anti-esencialista", donde los conceptos se entienden como construcciones lingüísticas útiles para interactuar con el mundo, en lugar de reflejos de una esencia subyacente.

Por ejemplo, la división entre materialismo reduccionista y subjetivismo es para Rorty un "pseudo-problema" originado en el dualismo cartesiano. Ambas descripciones inmensurables se presentan como la única verdad sobre la naturaleza de los objetos ontológicamente reales. Rorty propone descripciones paralelas para la mente y el cerebro sin afirmar que haya un centro en ninguno de ellos. El cerebro es una "reorganización continua de cargas eléctricas" y la mente es una "reorganización constante de diferentes creencias y deseos". No hay un "yo" que posea estos elementos mentales; más bien, el yo *es* estos elementos.

Preguntas Frecuentes sobre Richard Rorty

PreguntaRespuesta Rortyana
¿Qué es la verdad?No es una propiedad intrínseca de la realidad, sino una cualidad de las oraciones que son útiles y justificables en un contexto lingüístico y social dado. Las verdades son construcciones humanas, no descubrimientos.
¿Cuál es el propósito de la filosofía?No es descubrir verdades universales, sino ser una herramienta para la "esperanza social". Consiste en la "redescripción" de viejas metáforas y la creación de nuevas, para liberar a la humanidad de dogmas y fomentar la adaptación y el progreso social.
¿Existe una realidad independiente de nosotros?Sí, el mundo está "ahí fuera" y nos causa experiencias. Pero la forma en que lo describimos y le damos sentido (a través del lenguaje) es una creación humana. No hay una "realidad en sí misma" que podamos conocer directamente sin mediación lingüística.
¿Qué papel juega el lenguaje?Es una herramienta adaptativa, no un espejo de la realidad. Su función es ayudarnos a "lidiar" con el mundo y con los demás, facilitando la cooperación y la consecución de fines pragmáticos.
¿Cómo se logra el progreso social?A través de la "esperanza" y la "imaginación", no de la búsqueda de fundamentos. Implica la "conversación" abierta entre diversas "solidaridades" (grupos con narrativas compartidas), donde las ideas compiten y las mejores (más útiles) prevalecen contingentemente.

Críticas y Legado

La filosofía de Rorty, por su carácter iconoclasta y controvertido, generó una abundante crítica. Pensadores como Hilary Putnam, James Conant y John McDowell cuestionaron su capacidad para sostener un "realismo pragmático" sin caer en la incoherencia o el relativismo subjetivo. Argumentaron que si la justificación es puramente sociológica, Rorty no puede distinguir el progreso de la mera preferencia arbitraria, lo que podría socavar su visión de una sociedad liberal y tolerante.

Daniel Dennett, por su parte, criticó el "relativismo" de Rorty, argumentando que su postura contra el "chovinismo cientificista" difumina la línea entre el debate científico serio y los intercambios historicistas frívolos. Jürgen Habermas señaló que, al renunciar al poder vinculante de sus juicios, la metafísica pierde su sustancia, y que la filosofía de Rorty, al asimilar las relaciones interpersonales a comportamientos instrumentales, no puede distinguir entre la manipulación y la argumentación racional.

A pesar de las críticas, el legado de Richard Rorty es innegable. Su llamado a abandonar la búsqueda de fundamentos absolutos y a centrarse en la utilidad práctica y la esperanza social ha resonado profundamente en diversas disciplinas. Su énfasis en el lenguaje como una herramienta adaptable, en la contingencia de nuestras creencias y en la importancia del diálogo democrático para el progreso, ha abierto nuevas vías de pensamiento y debate, consolidando su posición como uno de los filósofos más influyentes y provocadores de su tiempo.

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