¿Qué pasó con María Elena Walsh en la dictadura militar?

María Elena Walsh: Voz y Resistencia en la Dictadura

19/11/2022

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María Elena Walsh, una figura polifacética que abarcó la poesía, la escritura, la música y el activismo feminista, no solo dejó una huella imborrable en la cultura argentina, sino que también se erigió como un faro de resistencia durante uno de los periodos más oscuros de la historia del país: la dictadura militar. Su obra, aparentemente ingenua en su vertiente infantil, fue en realidad un vehículo ingenioso y profundo para camuflar su ideario político, su tristeza e impotencia ante la desigualdad social y las disparidades de género que la rodeaban. A través de su arte, María Elena Walsh tejió una red de significado que desafió la opresión y la censura, convirtiéndose en un símbolo de la lucha por la libertad y la justicia.

¿Qué fue lo que hizo María Elena Walsh?
La composición de canciones para chicos fue lo que le valió su mayor reconocimiento por revolucionar para siempre la relación entre poesía y niñez, hasta convertirse en la principal cantautora de música infantil de la historia argentina.

Desde su juventud, Walsh se nutrió de pensadoras como Virginia Woolf, Doris Lessing y Victoria Ocampo, sentando las bases de un pensamiento crítico y feminista que, aunque no siempre catalogado así en su momento, permeó cada faceta de su creación. Esta formación temprana le permitió desarrollar una perspectiva única, anticipatoria de un repertorio feminista que se manifestaría plenamente en su obra. Ella entendió, como Ocampo, que la verdadera revolución cultural sería aquella emprendida por las mujeres, una convicción que la acompañaría a lo largo de su vida, especialmente cuando el contexto político exigía una voz firme y valiente.

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El Arte como Refugio y Trinchera: Una Obra Anticipatoria

El universo imaginativo y desbordante que María Elena Walsh creó para las infancias fue mucho más que mero entretenimiento. Fue un territorio de operaciones donde desplegó su ideario político y social, un espacio seguro para la crítica velada y la reflexión. Sus canciones y cuentos, que a primera vista parecían inofensivos, estaban cargados de un subtexto que invitaba a la reflexión y al cuestionamiento del orden establecido. En un contexto de represión, esta habilidad para comunicar mensajes profundos a través de la sencillez y la fantasía se convirtió en una forma sutil pero poderosa de resistencia. La capacidad de su obra para trascender lo meramente infantil y resonar con verdades universales la hizo perdurable y relevante en tiempos de oscuridad.

La obra de Walsh se reveló anticipatoria de un repertorio feminista y apostó desde la literatura a infancias más lúdicas y reflexivas, preparando el terreno para generaciones futuras. Su compromiso con la formación de la conciencia moral de los infantes la postuló como una educadora, utilizando el dispositivo artístico para inculcar valores de libertad y pensamiento crítico. Laura Ramos, escritora, argumenta que Walsh no escribió canciones inspiradas en las limitaciones intelectuales de los niños, sino con una sintaxis compleja y un vocabulario riquísimo, demostrando que su moral abarcaba la formación de pensamiento, modos de existencia y de resistencia. Canciones como "El reino del revés" no solo eran un juego de palabras, sino una política de género que subvertía el orden burgués, un desafío a la lógica impuesta, donde el pájaro nada y el pez vuela, encapsulando un profundo sentido de la posibilidad de un mundo diferente.

¿María Elena Walsh por qué fue censurada?
Con el título Sepa por qué es usted machista, Walsh publicó en 1980, en plena dictadura en la Revista Humor este texto donde reunía 24 puntos para desnudar el machismo. En el punto dice: 'Porque teme que el roben algo, y no sabe bien qué, a pesar de que a diario lo saqueen y basureen y no precisamente las mujeres'\u201d.

La Pluma Feminista de Walsh: Desafiando el Machismo y la Opresión

María Elena Walsh fue una feminista de avanzada, que se manifestó explícitamente en sus escritos y en su vida, mucho antes de que el movimiento feminista cobrara la fuerza que tiene hoy. En 1973, durante la dictadura de Lanusse, escribió el artículo "Carta para una compatriota", un manifiesto rotundo donde proclamaba: «…las feministas no tenemos odio, tenemos bronca. El odio –con los fierros, sean armas o moneda– es cosa de hombres. Estamos hartas de odio, aunque venga empaquetado en sublimaciones y piropos.» Esta declaración era una bofetada a la cultura patriarcal, un llamado a reconocer la existencia de una guerra de género que tenía los años de la civilización. Ella defendía que el Movimiento de Liberación Femenina no era un entretenimiento, sino una ideología revolucionaria que desenmascaraba cómo la liberación de los pueblos era una mentira mientras fuera determinada exclusivamente por varones. Su visión era clara: la cultura capitalista y sus medios de difusión estaban contaminados con la falacia de la incapacidad y subordinación femenina.

Su militancia por el feminismo no cesó. En la *Revista Humor*, en 1980, en plena dictadura militar, publicó el artículo "Sepa usted por qué es machista", un texto incisivo que reunía 24 puntos para desnudar el machismo inherente en la sociedad. Ese mismo año, en *Clarín*, su artículo "Infancia y bibliofobia" utilizó la ironía para criticar cómo a la mujer se la disuadía de cultivarse en profundidad, sugiriendo a las niñas que no se quedaran sentadas leyendo, sino que ayudaran en las tareas domésticas. Estas piezas eran actos de valentía en un régimen que buscaba silenciar cualquier voz disidente.

Walsh no solo escribió; vivió su feminismo. Sara Facio, su compañera de vida, recuerda que María Elena siempre sostuvo que la mujer debía buscar primero su independencia económica, como pilar de su libertad. Eva Giberti la destacó por haberse enfrentado a la dictadura y por solicitar al presidente Raúl Alfonsín que legislara el aborto en una época donde el debate era impensable. Su crítica a la prepotencia masculina era constante, como lo expresa en la letra de una de sus canciones: «Sucede que ya no aguanto que en la calle me grités a la primera de cambio: ¡Tenías que ser mujer! Soy mujer y me equivoco pero vos, ¿quién te creés?». Ella no escribió para las mujeres, sino desde su conciencia de mujer, una conciencia forjada por el dolor y la experiencia de la prepotencia de los gobiernos de los años 40 en Argentina, y la prohibición pequeño-burguesa del ejemplo de su madre.

¿Cuáles son los logros de María Elena Walsh?
Premio Konex de Honor 2014. Premio Konex de Platino 1994 y 1981. Poeta (con tan solo 15 años publicó en El Hogar, SUR y La Nación) escritora, compositora y cantante.

La Censura y el Silencio Forzado

La dictadura militar ejerció una fuerte censura sobre la cultura y las voces disidentes, y María Elena Walsh no fue la excepción. Asfixiada por la opresión del régimen, en julio de 1978, en plena Copa Mundial de Fútbol, tomó la dolorosa decisión de no seguir componiendo ni cantando en público. Este acto de retiro forzado fue una manifestación de su rechazo a las condiciones impuestas, un silencio que resonaba más fuerte que muchas proclamas. Sin embargo, paradójicamente, varias de sus canciones, lejos de ser silenciadas, se convirtieron en himnos de la lucha por la democracia.

Canciones como "Como la cigarra", "Canción de cuna para un gobernante", "Oración a la Justicia" o "Canción de caminantes" adquirieron un nuevo significado, transformándose en símbolos de esperanza, resistencia y el anhelo de libertad. "Como la cigarra", en particular, se convirtió en un himno de los años 80, cantado por quienes agradecían haber sobrevivido a la dictadura. Su mensaje de resiliencia y renacimiento resonó profundamente en una sociedad que buscaba levantarse de las cenizas de la represión. A pesar de su autoimpuesto silencio en los escenarios, Walsh se volcó al periodismo escrito, destacándose su artículo de 1979 en el diario *Clarín*, titulado "Desventuras en el País Jardín-de-Infantes", una muestra de su ingenio y su capacidad para seguir interpelando a la sociedad a través de la palabra escrita, incluso bajo la sombra de la dictadura.

El Legado de Resistencia y la Vuelta a la Democracia

Con la vuelta de la democracia a la Argentina en 1983, María Elena Walsh, recuperada de una enfermedad, regresó a la vida pública con renovada energía. Condujo un programa periodístico en televisión, llamado precisamente "La cigarra", un espacio de reflexión inusual para la época, que abordaba temas que la televisión convencional solía eludir. Su compromiso con la consolidación democrática fue reconocido oficialmente cuando, entre 1985 y 1989, fue designada por el presidente Raúl Alfonsín para integrar el Consejo para la Consolidación de la Democracia. Esta participación activa en la construcción de la nueva era democrática subraya su estatura no solo como artista, sino como ciudadana comprometida con el destino de su nación.

¿Qué pasó con María Elena Walsh en la dictadura militar?
Asfixiada por la censura impuesta por la dictadura militar, en julio de 1978, en plena Copa Mundial de Fútbol, decidió no seguir componiendo ni cantar más en público.

La escritora Laura Ramos enfatiza que María Elena era una "feminista subterránea, a veces clandestina," y que su lucha se manifestaba en cada una de sus letras, que eran verdaderos "manifiestos políticos". Canciones aparentemente inocentes, como aquella que advierte sobre matar pajaritos, eran en realidad declaraciones ideológicas sobre el "deber ser", formando la conciencia moral de los niños. Su obra infantil, con su lenguaje rico y anacrónico, se configuró como un dispositivo artístico para educar, para enseñar a pensar y a resistir, una herramienta valiosa para padres progresistas que buscaban inculcar valores de libertad y justicia a sus hijos en tiempos difíciles. Cecilia Fanti, escritora y librera, reivindica los aportes de Walsh a la literatura infantil, destacando su trasfondo y determinación política e ideológica que hoy no se encuentra en las canciones infantiles, y su audacia para romper con tabúes sociales. Su obra, como "La cigarra", se convirtió en un himno de gratitud por la supervivencia, un testimonio del poder del arte para sanar y unir.

Preguntas Frecuentes sobre María Elena Walsh y la Dictadura

¿Por qué María Elena Walsh dejó de cantar en público durante la dictadura?
María Elena Walsh decidió dejar de componer y cantar en público en julio de 1978, asfixiada por la intensa censura impuesta por la dictadura militar argentina. Fue una forma de protesta y un acto de dignidad frente a la represión artística.
¿Cómo se manifestó el feminismo de María Elena Walsh bajo la dictadura?
Su feminismo se manifestó a través de artículos periodísticos audaces como "Carta para una compatriota" (1973), "Sepa usted por qué es machista" (1980) y "Infancia y bibliofobia" (1980), publicados incluso durante la dictadura. En ellos, criticaba el machismo, la desigualdad de género y la subordinación femenina, usando la ironía y la denuncia directa, lo que la convirtió en una voz transgresora y valiente.
¿Qué canciones de María Elena Walsh se convirtieron en símbolos de la resistencia?
Canciones como "Como la cigarra", "Canción de cuna para un gobernante", "Oración a la Justicia" y "Canción de caminantes" adquirieron un profundo significado de esperanza y resistencia durante la dictadura, siendo adoptadas como himnos por quienes luchaban por la democracia.
¿Qué hizo María Elena Walsh al regresar la democracia?
Con la vuelta de la democracia en 1983, María Elena Walsh retomó su actividad pública. Condujo el programa de televisión "La cigarra", un espacio de reflexión, y fue designada por el presidente Raúl Alfonsín para integrar el Consejo para la Consolidación de la Democracia entre 1985 y 1989, contribuyendo activamente a la reconstrucción democrática del país.
¿Cómo influyó la dictadura en su obra?
Aunque la dictadura la llevó a un autoimpuesto silencio en los escenarios, la influencia se vio en la profundización de sus mensajes de resistencia y esperanza en sus canciones, que tomaron un nuevo significado. También la impulsó a volcarse más al periodismo escrito, donde continuó su labor crítica y feminista. Su obra, en general, reflejó la tristeza y la impotencia frente a la opresión, pero también la inquebrantable fe en la libertad y la dignidad humana.

Conclusión: La Voz Eterna de la Resistencia

María Elena Walsh fue mucho más que una artista; fue una "transgresora auténtica", como la caracteriza la socióloga Dora Barrancos, que supo darle completo significado a su audacia creativa en materia política. Su legado es el de una mujer que, desde su profunda conciencia de género, desafió las estructuras de poder y la opresión, tanto patriarcal como dictatorial. Su obra es un testimonio de cómo el arte puede ser una herramienta poderosa para la denuncia, la esperanza y la construcción de un mundo más justo.

La dictadura militar intentó silenciarla, pero sus canciones y sus palabras trascendieron las barreras de la censura, convirtiéndose en faros de luz en la oscuridad. El hecho de que sus temas sigan siendo cantados y recitados por nuevas generaciones es la prueba más fehaciente de la eternidad de su mensaje. María Elena Walsh nos enseñó que la resistencia no siempre grita; a veces, se camufla en la dulzura de una canción infantil, en la ironía de un artículo o en la firmeza de un ideal feminista. Su voz sigue resonando, recordándonos la importancia de la libertad, la igualdad y la valentía de ser, siempre, del revés de la opresión.

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