¿Dónde lleva tilde metáfora?

Redundancia y Pleonasmo: ¿Vicio o Arte del Lenguaje?

24/08/2023

Valoración: 3.98 (4531 votos)

En el vasto y complejo universo del idioma español, las palabras son nuestras herramientas más poderosas para construir significados, expresar emociones y transmitir ideas. Sin embargo, a veces, en nuestro afán por ser claros o enfáticos, caemos en un fenómeno lingüístico que, aunque común, genera debate: la redundancia. ¿Alguna vez has dicho “subir arriba” o “lo vi con mis propios ojos”? Si la respuesta es sí, entonces has experimentado la redundancia en acción. Pero, ¿es siempre un error? ¿O puede, en ocasiones, añadir un toque especial a nuestro discurso?

Índice de Contenido

¿Qué es la Redundancia? Una Mirada Profunda

La redundancia, en su esencia, se refiere a la repetición o al uso excesivo de una palabra, expresión o concepto. Es la reiteración de información que, aunque ya está implícita o explícita en el contexto, se vuelve a mencionar. Esto significa que lo redundante no aporta datos nuevos, ni descriptivos ni explicativos; por el contrario, reitera lo que ya se conoce o lo que se presenta en otras partes del mensaje. Por ejemplo, decir “cadáver sin vida” es redundante porque un cadáver, por definición, carece de vida.

¿Qué es la redundancia y cuáles son sus ejemplos?
Muchas veces es preciso repetir (y una redundancia es básicamente una repetición) para dar mayor fuerza a lo que decimos. Así ocurre, por ejemplo, con \u201cSal para afuera\u201d o \u201cSube para arriba\u201d, ciertamente más enérgicos o enfáticos que \u201cSal\u201d y \u201cSube\u201d, o con \u201cQuerida y adorada\u201d, \u201cDiablo malo\u201d y así sucesivamente\u201d.

A menudo, la redundancia es vista como un vicio del lenguaje, un signo de pobreza léxica o de falta de precisión. La Real Academia Española (RAE), aunque no siempre las acepte explícitamente, reconoce que muchas de estas expresiones forman parte de las "cotidianidades" en varios países de habla hispana, debido a las variantes del idioma. Esto demuestra que lo que en un contexto se considera un error, en otro puede ser una práctica arraigada.

La Redundancia como Mecanismo de Comunicación

Aunque parezca contradictorio, la redundancia no siempre es inútil. En la teoría de la comunicación, la redundancia puede ser un mecanismo vital para asegurar que el mensaje llegue de forma íntegra al receptor, especialmente en presencia de "ruido" o interferencias. Imagina una conversación en un ambiente ruidoso; repetir una idea clave de diferentes maneras puede garantizar que se comprenda, incluso si parte del mensaje se pierde. En este sentido, la redundancia actúa como un "seguro" comunicativo.

El Pleonasmo: ¿Énfasis o Vicio?

Dentro del amplio espectro de la redundancia, encontramos una figura retórica particular: el pleonasmo. El término pleonasmo proviene del latín pleonasmus y del griego pleonasmós, que significa 'superabundancia'. Se define como el uso de uno o varios términos innecesarios para darle un sentido completo a la oración, pero con los cuales se le asigna expresividad, fuerza o incluso un matiz poético a lo que se quiere decir.

El pleonasmo es, por tanto, un tipo de redundancia intencionada. A diferencia de la redundancia no intencionada (que puede ser un error), el pleonasmo busca un efecto. Ejemplos clásicos como “subir arriba” o “entrar adentro” son pleonasmos. Aunque el significado del verbo ya implica la dirección, el adverbio añadido intensifica la acción, aportando una "gracia" o "fuerza expresiva" que, para muchos hablantes, es aceptable y natural.

Un ejemplo paradigmático es la expresión “lo vi con mis propios ojos”. Es obvio que si viste algo, fue con tus ojos, y que son tus propios ojos. Sin embargo, la adición de "con mis propios ojos" no es un error, sino una forma de enfatizar la veracidad y la experiencia personal del hablante, añadiendo un impacto emocional o de credibilidad al relato. Este es el poder del pleonasmo bien empleado.

Redundancia vs. Pleonasmo: ¿Son lo Mismo?

La distinción entre redundancia y pleonasmo es un punto de debate constante entre lingüistas y puristas del idioma. La Fundéu (Fundación del Español Urgente) ha ofrecido una aclaración útil: “Hay quienes lo llaman pleonasmo cuando es una figura [retórica] y redundancia cuando es vicio, pero, normalmente, se toman como sinónimos; la redundancia es más general y común, y el pleonasmo es un término más técnico”.

En esencia, podemos entender que todo pleonasmo es una forma de redundancia, pero no toda redundancia es un pleonasmo. La clave reside en la intención. Si la repetición es accidental, producto del desconocimiento o la falta de cuidado, es una redundancia viciosa. Si la repetición es deliberada y busca un efecto estilístico, enfático o aclaratorio, entonces estamos ante un pleonasmo.

¿Qué son las frases redundantes?
Las expresiones redundantes son frases compuestas por dos o más palabras que repiten la misma idea. Un buen ejemplo es «twelve midnight», ya que «medianoche» siempre es a las 12 a. m. Por lo tanto, podemos omitir «twelve» sin perder significado.

Para ilustrar mejor esta diferencia, consideremos la siguiente tabla comparativa:

CaracterísticaRedundancia (Vicio)Pleonasmo (Figura)
IntenciónGeneralmente no intencionada o por descuido.Deliberada, con propósito expresivo o enfático.
EfectoAñade palabras innecesarias, puede restar claridad y elegancia.Aporta fuerza, expresividad, precisión o incluso belleza.
PercepciónConsiderado un error o falta de economía lingüística.Puede ser aceptado o incluso valorado en ciertos contextos.
Ejemplo Clave"Accidente fortuito" (accidente ya implica fortuito)."Lo vi con mis propios ojos" (énfasis en la autenticidad).

Ejemplos Comunes de Redundancia y Pleonasmo

El español está repleto de estas expresiones. A continuación, exploraremos algunos de los ejemplos más frecuentes, clasificándolos y explicando por qué son redundantes o pleonásticos:

Redundancias Léxicas Comunes (a menudo viciosas)

  • Cadáver sin vida: Un cadáver ya está, por definición, sin vida.
  • Testigo presencial: Un testigo es alguien que presencia un hecho.
  • Hielo frío: El hielo es agua congelada, por lo tanto, fría.
  • Repetir de nuevo / otra vez: El verbo 'repetir' ya implica hacerlo otra vez.
  • Más mayor: 'Mayor' ya indica una edad o tamaño superior.
  • Embajadas extranjeras: Las embajadas representan a países extranjeros.
  • Réplica exacta: Una réplica es, por definición, una copia exacta.
  • Accidente fortuito: Un accidente es un suceso imprevisto o casual.
  • Funcionario público: Un funcionario es una persona que ejerce un cargo público.
  • Ambas dos: 'Ambas' ya se refiere a dos cosas o personas.
  • Peluca postiza: Una peluca es un postizo de cabello.
  • Base fundamental: Una base es el fundamento o soporte de algo.
  • Conclusiones finales: Las conclusiones son el resultado final de un proceso.
  • Círculo redondo: Un círculo es una figura geométrica redonda.
  • Clímax máximo: El clímax es el punto de mayor intensidad.

Pleonasmos Aceptados (con propósito expresivo)

  • Subir arriba / Bajar abajo: Aunque el verbo indica la dirección, el adverbio intensifica la acción.
  • Entrar adentro / Salir afuera: Similar a los anteriores, añaden énfasis a la dirección.
  • Lo vi con mis propios ojos: Enfatiza la autenticidad de la experiencia visual.
  • Lo escribí de mi puño y letra: Destaca la autoría personal y manual.
  • Lo he hecho con mis propias manos: Subraya la realización personal y el esfuerzo.
  • Callarse la boca: 'Callarse' ya implica silencio, pero 'la boca' añade una intensificación popular.
  • Valga la redundancia: Una expresión consciente para advertir que se va a usar una repetición.
  • Sentir sentimientos: Enfatiza la profundidad o la naturaleza de la experiencia emocional.

¿Por Qué Usamos Frases Redundantes?

La presencia de redundancias en nuestro lenguaje no es un fenómeno trivial. Existen múltiples razones por las cuales se utilizan, algunas conscientes y otras inconscientes:

1. Hábito y Uso Cotidiano

Muchas expresiones redundantes se han arraigado en el habla popular y se utilizan por simple costumbre. No las percibimos como errores porque las escuchamos y las usamos constantemente. "Subir arriba" es un claro ejemplo: es tan común que su uso no suele generar extrañeza.

2. Énfasis y Fuerza Expresiva

Como mencionaba Ignacio Bosque, en su artículo «Sobre la redundancia y las formas de interpretarla», la redundancia puede "satisfacer ciertos propósitos informativos" o, más a menudo, expresivos. Al añadir una palabra que ya está implícita, el hablante busca dar mayor fuerza o intensidad a su mensaje. Esto es el corazón del pleonasmo.

3. Desconocimiento del Léxico

En ocasiones, la redundancia surge del desconocimiento del significado completo de una palabra. Por ejemplo, si una persona no sabe que 'hemorragia' es la 'salida de sangre', podría decir "hemorragia de sangre", incurriendo en una redundancia. Leer y ampliar el vocabulario es una excelente manera de evitar este tipo de errores.

4. Redundancias Morfosintácticas

Más allá de las repeticiones léxicas, existen las redundancias morfosintácticas, que son repeticiones de información a nivel gramatical y no siempre son evidentes. Leopoldo Wigdorsky, Doctor en Lingüística, explica que estas son a menudo inevitables y justificables porque ayudan a que el mensaje llegue de forma integral al receptor, compensando cualquier "ruido" en la comunicación.

  • Doble Negación: "No tengo nada" es una doble negación. 'Nada' ya implica ausencia, pero el 'no' refuerza la negación. Esto es común en español y se considera gramaticalmente correcto.
  • Refuerzo de Género/Número: "Las dos niñas estaban cansadas" refuerza tres veces la idea de femenino (Las, niñas, cansadas) y cinco veces la de plural (Las, dos, niñas, estaban, cansadas). Aunque una frase más "económica" sería "Dos niña estaba cansad" (que es agramatical en español), la redundancia morfosintáctica asegura la claridad del mensaje.

Estas redundancias son parte intrínseca de las "lenguas naturales" y cumplen una función crucial en la eficacia de la comunicación.

Cómo Evitar la Redundancia en tu Escritura (y Cuándo Abrazarla)

Si tu objetivo es una escritura clara, concisa y elegante, la economía del lenguaje debería ser tu prioridad. Aquí te ofrecemos algunos consejos para pulir tus textos y evitar redundancias innecesarias:

1. Revisa tus Textos Detenidamente

La revisión es el paso más crucial. Como bien señala Nelly Acosta, profesora de redacción digital, "cuando estamos en el flujo creativo de escribir, estamos dejando afuera al lado lógico, así que al terminar de redactar tenemos que regresar para revisar y pulir nuestras palabras". Lee tu texto en voz alta; a menudo, las redundancias se hacen evidentes cuando las escuchas.

2. Sé Conciso: Elimina Palabras Superfluas

Uno de los factores que más contribuyen a la redundancia es la tendencia a extenderse más de lo necesario. Cada palabra debe tener un propósito. Si una palabra puede eliminarse sin que la oración pierda sentido o claridad, lo más probable es que sea redundante. Por ejemplo, en lugar de "periodo de tiempo", simplemente di "periodo".

¿Qué significa cuando una persona dice valga la redundancia?
Compartir: Valga la redundancia es una expresión que más de uno habrá utilizado para advertir a su interlocutor que, conscientemente, está siendo redundante; es decir, que está repitiendo innecesariamente una palabra o un concepto.

3. Estructura tus Ideas con Claridad

Antes de empezar a escribir, ten un esquema claro de lo que quieres comunicar. Una buena estructura de ideas principales y secundarias te ayudará a mantener el foco y evitar repeticiones innecesarias. Cuando sabes exactamente qué decir y cómo decirlo, reduces la probabilidad de divagar o reiterar.

4. Amplía tu Vocabulario y Lee Mucho

Como indica Susana Guerrero, muchas redundancias se utilizan por "desconocimiento del léxico". Leer constantemente no solo te expone a diferentes estilos de escritura, sino que también enriquece tu vocabulario, permitiéndote elegir la palabra más precisa y evitar la necesidad de redundar para explicar un concepto. Cuanto más conozcas el idioma, menos recurrirás a expresiones repetitivas.

Sin embargo, recuerda que no toda redundancia es un enemigo. En la poesía, la oratoria o en ciertos contextos coloquiales, un pleonasmo bien utilizado puede añadir un matiz de belleza, énfasis o autenticidad. La clave está en la conciencia: saber cuándo la repetición es un vicio y cuándo es una elección estilística.

Preguntas Frecuentes sobre Redundancia y Pleonasmo

¿Es siempre incorrecto usar expresiones redundantes?

No, no siempre es incorrecto. Si bien muchas redundancias son consideradas vicios del lenguaje por no aportar información nueva y hacer el discurso menos conciso, existen casos donde la redundancia es intencional (pleonasmo) y cumple una función expresiva o enfática. También hay redundancias morfosintácticas que son inherentes al idioma y necesarias para la claridad del mensaje.

¿Cuál es la diferencia principal entre redundancia y pleonasmo?

La diferencia principal radica en la intención y el efecto. La redundancia es un término más general que se refiere a cualquier repetición de información. El pleonasmo, en cambio, es un tipo específico de redundancia que se utiliza de forma deliberada para añadir énfasis, fuerza expresiva o precisión a una idea, incluso si la palabra añadida es teóricamente innecesaria. Se podría decir que todo pleonasmo es una redundancia, pero no toda redundancia es un pleonasmo.

¿Por qué algunas expresiones redundantes son tan comunes en el habla cotidiana?

Hay varias razones: el hábito y la tradición oral (se usan porque siempre se han usado), la búsqueda inconsciente de énfasis (para asegurar que el mensaje sea claro o más impactante), y en algunos casos, el desconocimiento del significado exacto de las palabras, lo que lleva a reforzar un concepto que ya está implícito.

¿La redundancia afecta la comprensión del mensaje?

Paradójicamente, la redundancia puede tanto dificultar como facilitar la comprensión. Si es un vicio, puede hacer el texto pesado y menos claro. Sin embargo, en el caso de las redundancias morfosintácticas o los pleonasmos intencionados, pueden ayudar a asegurar que el mensaje llegue completo y con el matiz deseado al receptor, especialmente en situaciones donde puede haber "ruido" o interferencia en la comunicación.

Dominar el arte de la comunicación implica entender cuándo una repetición es un lastre y cuándo puede ser una herramienta poderosa. Al ser conscientes de la redundancia y el pleonasmo, no solo mejoramos nuestra escritura, sino que también apreciamos la riqueza y flexibilidad de nuestro idioma. ¡Sigue explorando y puliendo tu forma de expresarte!

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Redundancia y Pleonasmo: ¿Vicio o Arte del Lenguaje? puedes visitar la categoría Lenguaje.

Subir